En uno de los especiales de Halloween de los Simpson, Homer Simpson viaja a través de varios universos temporales alternativos gracias a una tostadora estropeada a la que convierte involuntariamente en máquina del tiempo por medio de una desastrosa reparación. Uno de esos universos está dominado por Ned Flanders, convertido en una especie de Gran Hermano cursi y sonriente que no duda en practicar lobotomías frontales a los ciudadanos descontentos con el régimen. El método que se emplea al practicarlas consiste, en palabras del tabernero Moe Szyslak, en extraer un pedazo de cerebro a través de la nariz, sin necesidad de abrir el cráneo en una operación abierta.
Por surrealista que pueda parecer el método descrito en la famosa serie de dibujos animados, varios miles de personas fueron sometidas a operaciones similares entre los años treinta y sesenta de pasado siglo, aunque los orígenes de la lobotomía se remontan a finales del siglo XIX. Utilizando diferentes técnicas, a estas personas se les extraían pedazos enteros de sus lóbulos frontales, aunque lo más común era que los cirujanos se limitaran a cortar las vías nerviosas que comunican dichos lóbulos con el resto del cerebro. Al hacer esto, se pretendía curar enfermedades y desórdenes mentales como la esquizofrenia, la depresión o los trastornos obsesivo-compulsivos. Lo cual se conseguía en apariencia muchas veces, ya que los enfermos se volvían dóciles y tranquilos, aunque lo que en realidad ocurría es que quedaban básicamente catatónicos, gravemente incapacitados para el resto de sus vidas.
Uno de los procedimientos más escalofriantes para practicar lobotomías fue el utilizado por el neurólogo y psiquiatra estadounidense Walter Freeman, que introducía un picahielos en los conductos lacrimales y lo golpeaba con un mazo de caucho hasta que penetraba en el cerebro del paciente y cortaba vías nerviosas aleatoriamente. Mediante este método lobotomizó a centenares de personas entre 1947 y 1967, incluyendo a una hermana del presidente John Fitzgerald Kennedy, Rosemary, que quedó infantilizada de por vida. Finalmente, le fue retirada la licencia después de que varios de sus pacientes murieran a causa de hemorragias cerebrales.
Por aterrador que nos parezca hoy día, lo cierto es que la práctica de la lobotomía estuvo ampliamente extendida y aceptada durante las décadas centrales del siglo XX. Se calcula que en ese plazo de tiempo fueron lobotomizadas varias decenas de miles de personas, no sólo en los Estados Unidos, sino en el Reino Unido y en Escandinavia. Se trata, en cualquier caso, de uno más de esos capítulos oscuros de la medicina en los que fue tan fecundo el siglo XX, quizá tan sólo superado por el enorme éxito de la eugenesia en esas mismas décadas. De esa terrible historia hablaremos otro día.
Para saber más:
C. George Boeree, «A Brief History of the Lobotomy», disponible en http://webspace.ship.edu/cgboer/lobotomy.html.
Annalee Newitz, «The Strange Past and Promising Future of the Lobotomy», Wired Science, 31/03/2011, disponible en http://www.wired.com/wiredscience/2011/03/lobotomy-history/
Fuentes de las imágenes:
Threehouse of Horror V, The Simpsons, episodio nº 109 (6×05), 1994.
Orbitoclastos (es decir: picahielos adaptados para practicar lobotomías).


