Archivo de la categoría: Historia

I Premio Nacional “Antonio García Rodríguez”

El Ayuntamiento de Carmona (Sevilla), con la colaboración de la Universidad de Sevilla, la Diputación Provincial y la Asociación de Archiveros de Andalucía, convoca el I Premio Nacional de Investigación en Historia, Patrimonio Documental y Archivos “Antonio García Rodríguez”, consistente en la publicación de la obra ganadora.

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Historia de la Guitarra

Paco de Lucía tocando la guitarra española
Paco de Lucía tocando la guitarra española

El pasado 25 de febrero se nos fue el gran Paco de Lucía, maestro de la guitarra quien, incluso, fue nombrado por el New York Times como el Jimi Hendrix de la guitarra española. Ello me inspiró en realizarle un pequeño homenaje, pero que no fuese directo, es decir, que no fuese hablar de su vida. Intenté ir un poco más allá y rendirles homenaje a todos los maestros que han hecho posible que, un instrumento de segunda fila y considerado popular, se convirtiese en el icono de la música. Hoy, gracias a tantos grandes guitarristas, cada vez que se representa a la música, se hace con un dibujo de un pentagrama o de una guitarra. Vamos a analizar el porqué de esto con una breve historia de la guitarra.

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Diez curiosidades de Salamanca

Salamanca, capital de la provincia del mismo nombre, cuenta con una población estimada de casi 150.000 habitantes. Uno de ellos -aunque se empeñe en no empadronarse- es quien esto escribe, que además ha podido estudiar e investigar en su universidad. Siempre queda bien escuchar eso de “ah, vives en Salamanca, qué suerte”, pero confieso que, al mismo tiempo, cansa leer la típica ristra de estereotipos facilones que pueblan guías, revistas y blogs de viajes. Culpa de ello también la tenemos los historiadores y la alergia de muchos a divulgar, de ahí el listado que viene a continuación.

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Bajos Fondos Sevillanos I. De picaros y gente de vida apretada

La Sevilla Barroca

“Quien no ha visto Sevilla, no ha visto maravilla”…Así rezaba un dicho durante la Edad Moderna, lo que nos puede ayudar a hacernos una idea de lo que era la Sevilla de la época, la que Cervantes apeló “¡Roma triunfante en ánimo y nobleza!”…La nueva Roma, así se le consideraba y es que Sevilla fue el centro del comercio con el nuevo continente, a su puerto arribaban galeones con sus tripas atiborradas de oro y plata indiano, Sevilla era el puerto más importante del Imperio, la puerta de entrada y salida de occidente, el punto que concentro todas las relaciones con las Indias occidentales.

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Documental “El Triunfante”: Campaña de Microfunding en Arqueología Subacuática

El Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña pone en marcha una campaña de microfunding para terminar el documental sobre “El Triunfante“, el primer barco de guerra español excavado con métodos científicos en nuestro país y una de las piezas más importantes de nuestro patrimonio.

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He venido a reinar a un país de locos

Aunque, literalmente, no fueron éstas sus palabras, por esta frase es conocido el que fuera rey de España, Amadeo I de Saboya. Amadeo nace en Turín en 1845 y muere en esta misma ciudad en 1890. Fue el primer duque de Aosta y rey de España entre los años 1870 y 1873, aunque realmente estuvo dos años reinando ya que en tiempo real, juró la constitución el 2 de enero de 1871 y abdicó en febrero de 1873. Pero, en este breve período de tiempo, el reinado de Amadeo se caracterizó por una palabra: inestabilidad. Amadeo, segundo hijo del matrimonio entre Víctor Manuel II, rey del Piamonte, de la casa de Saboya; y María Adelaida de Austria, bisnieta del que fuera rey de España, Carlos III. Amadeo recibió una educación militar y fue masón de grado 33.

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La ciudad olvidada y su poeta maldito

Llevo unos días pensando sobre qué escribir para Aquí Fue Troya, la verdad es que muchos temas se me pasaron por la cabeza en ese tiempo, algunos de ellos espero que puedan materializarse, mientras que con otros no sucederá lo mismo. Y sí, sé que os debo la segunda parte del post sobre el chavismo, pero ese llegará en la siguiente entrada.

Parece que la suerte o la inspiración se alió conmigo, pues en una de las noches en las que buscaba algo nuevo que leer tras haber terminado una novela, apareció ante mis ojos una versión de Nadja, de André Bretón (la cual recomiendo salvajemente, como casi todo lo que tenga que ver con el dadaísmo y el surrealismo) que poseía desde hace tiempo y que me hizo recordar que Bretón vino a Tenerife en los años treinta a una Exposición Surrealista, cuando venir a Canarias era casi como irse al fin del mundo.

En realidad no voy a hablar de André Bretón, sino del autor maldito que esa magnífica generación surrealista dejó en Canarias: Domingo López Torres.

Probablemente a la mayoría de personas que lean este pequeño post desde la Península u otros lados del globo jamás habían oído este nombre antes. No se preocupen, su figura en el ámbito canario no es excesivamente conocida, ha sido uno de esos personajes que se ha borrado (o se han encargado de borrar) del imaginario colectivo.

Domingo López Torres nació en 1907 en la capital de la isla de Tenerife, mostrando actitudes y aptitudes desde joven para el arte, ya que aún siendo autodidacta y de extracción social baja, supo hacerse un hueco entre los autores de vanguardia del archipiélago, siendo solamente un joven.

López Torres consiguió rápidamente y con sólo 25 años colarse en un grupo en el que estaban literatos como Domingo Pérez Minik, Agustín Espinosa, el gomero Pedro García Cabrera o Emeterio Gutiérrez Arbelo, pero en el que también habían artistas de otras ramas como el magnífico pintor Óscar Domínguez, por el cual tengo una predilección personal especial.

Marxista y revolucionario hasta las últimas consecuencias, vivió durante los años de la II República su época más dorada, a pesar de que ya desde finales de la década de los veinte, en plena dictadura de Primo de Rivera, había escrito su principal obra: Diario de un sol de verano.

Autor de literatura, también lo fue de artículos con una implicación política notable durante el período republicano en su edición Cartones, desde la cual lanzaba sus consignas revolucionarias, en una época en la que Santa Cruz tuvo el mayor despertar libertario que se recuerda con una importancia del componente anarquista que pudiera parecer sorprendente en la ciudad actual, la cual tiene una tendencia conservadora mayor que la mayoría de ciudades del archipiélago y, por qué no decirlo, del resto del estado.

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Octavilla de la Exposición Surrealista de 1935 en el Ateneo de Santa Cruz de tenerife

Esa Santa Cruz fue la misma que acogió la Exposición Surrealista de 1935, a la cual acudieron los franceses André Bretón y Benjamin Peret y donde se expusieron obras de autores nacionales como Picasso, Dalí, Miró o el propio Óscar Domínguez, así como de artistas internacionales de la talla de Hans Arp, Ives Tanguy o Giacometti (la cual fue ofrecida al Cabildo por entonces y no quiso comprar). También esa fue la Santa Cruz donde se editó la famosa revista Gaceta de Arte entre 1932 y 1936, dirigida por el pintor y crítico de arte Eduardo Westerdahl y en la cual colaboraron no sólo los autores del círculo surrealista canario, entre los que se encontraba López Torres, sino también autores de renombre internacional como Le Corbusier, Gertrude Stein o el propio Tristan Tzara.

Esa isla de Tenerife era uno de los centros de la cultura no sólo del país, sino también a nivel internacional, donde este grupo surrealista se desvincula de las líneas principales nacionales existentes en la península, las cuales seguían líneas editoriales favorables al señorío hispano y la inteligencia nacional. Este grupo no era tan “provinciano” en ese sentido, su vocación era internacionalista y universalista. Como exponía Westerdahl en la editorial de la primera editorial Gaceta de Arte allá por 1932:

Conectados a la Cultura Occidental, queremos tendernos sobre todos los problemas, en el contagio universal de la época. Sin huir el pensamiento, sin buscar refugio en tratamientos históricos para los fenómenos contemporáneos. Nuestra mirada llena de luz intelectualista de la época. Recorrerá todos los procesos artísticos que tengan un carácter histórico formal. Nuestra posición de isla aislará los problemas a través de esta soledad propia para la meditación y el estudio procuraremos hacer el perfil de los grandes temas, descongestionándolos para buscarles una expresión. Creemos movernos entre naciones. Ser isla en el mar Atlántico (Mar de la Cultura) es apresar una idea occidental y gustaría, hacerla propia despacio, convertirla en sentimiento. Queremos ayudar a una posición occidentalista de España. Seres Atentos, amplios, jóvenes. Y cumplirá en la isla, en la nación, en Europa, la hora universal de la Cultura. Esta será nuestra política.”

En esa época, López Torres crecía como persona y como artista. La influencia personal y directa de autores como Breton hizo que su forma de ver la vida y el arte se modificara. En 1935, seguía escribiendo, en su mayoría poemas; mientras regentaba una librería-estanco donde se reunían en ocasiones no sólo la élite del pensamiento canario, sino también grupos revolucionarios.

Llegó entonces 1936, el famoso año, y con él llegaron los militares, las iglesias y los nacionalistas. También con él se fueron los bretones, el libertarismo y las exposiciones. La amplitud cromática se tornó en un monocolor ideológico donde no cabían los autores del círculo surrealista canario, ni Gaceta de Arte.

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Diego López Torres con Jacqueline, Peret y Breton en un camello

La mayoría de los autores consigue superar, aunque con dificultades, la férrea actitud franquista contra este círculo. No es así el caso de Domingo López Torres, el más humilde de todos, el cual es recluido nada más empezar la posguerra y la represión (la cual se puede decir que en Canarias empezó desde el mismo día de 18 de julio, debido a la práctica ausencia de enfrentamiento directo) en el tristemente famoso “horror de Fyffes”, antiguo almacén de frutas el cual era el lugar donde eran encerrados los presos esperando una decisión sobre su futuro.

De noche ya, gritando mis ausencias,

buscaba yo en las playas las formas

que dejaban las chicas en la arena.”

En Fyffes siguió escribiendo sus poemas, que se hacían cada vez más tristes y sombríos debido a su penosa situación. Aunque también seguía evocando a su principal amor: el mar. Un mar que no sólo fue digno receptor de sus mejores poemas sino que también, en última instancia, recibió su cuerpo encerrado dentro de un saco en los primeros meses de 1937. No hubo suerte que permitiera la libertad que otros compañeros sí tuvieron, ni lágrimas en una ciudad que nunca más supo de su “hijo maldito”. Su ideología, pero también sus ansias de libertad y su extracción social le condenaron no sólo a la muerte, sino también al olvido. Sólo quedaron unos versos de su amigo García Cabrera como epitafio en una tumba inexistente:

“… si quieres quedarte con la verdad de sus sonrisas,

devuélveme su muerte al menos,

su muerte es mía y no te pertenece”

Arqueología experimental: un espectáculo científico

La Arqueología experimental, nos dicen Colin Renfrew y Paul Bahn en Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica, “constituye un medio eficaz de estudiar los procesos postdeposicionales a largo plazo”. Los autores se refieren al experimento de Overton Down, pero la arqueología experimental, mediante la simulación, la fabricación y la recreación también pueden aportar importante información sobre el pasado.

Montículo experimental de Overton Down

En 1960, se puso en marcha en Overton Down un proyecto de arqueología experimental de larga duración. El experimento consistía en la creación de un gran terraplén de creta y turba de 21 metros de longitud, 7 metros de anchura y 2 metros de altura, con un foso paralelo. El objetivo del experimento era establecer el modo en el que se altera el montículo y el foso con el paso del tiempo así como el modo en el que se comportan los materiales (cerámica, cuero y tejidos) que fueron sepultados en su interior. A fin de controlarlo, se estableció que se llevarían a cabo cortes de seguimiento en 1962, 1964, 1968, 1976, 1992, 2024 y 2088. Un experimento a largo plazo que ya ha arrojado información interesante: en 1964, por ejemplo, la cerámica permanecía inalterada, el cuero poco afectado y los tejidos ya se estaban debilitando y decolorando.

Sin embargo, y aunque el experimento de Overton Down se encuentra ya en los libros de texto, no es ni mucho menos el único ejemplo. De hecho, es, quizá, uno de los menos vistosos. No os aburriré con ejemplos a base de montoncitos de tierra: la arqueología experimental, además de una técnica muy interesante para probar o desmentir teorías sobre el pasado, es una de las variantes de la Arqueología con mayor capacidad para asombrar.

Arqueología experimental, todo un espectáculo
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Sobre libros, librerías y libreros. Unas recomendaciones

Una de las cosas en la que los profesores solían hacer mucho hincapié cuando cursaba la carrera de Historia era la importancia de las bibliografías en los estudios de cualquier investigador. Recuerdo con especial cariño una frase de uno de mis profesores de Arte Barroco: “Lo importante muchas veces, escúchenme, no es saber las respuestas a las preguntas: es saber dónde encontrarlas”. Curiosamente la verdad de esta afirmación la he entendido tiempo después, en los años que llevo trabajando como librera. Da la casualidad de que además me he formado en manos de otros compañeros de profesión también licenciados en Historia. Personas que, al principio, me abrumaban por su capacidad para encontrar la respuesta a cualquier necesidad de los clientes. “Cuando llegue una novedad, dedícale todo el tiempo necesario. Da igual el trabajo. Lee de qué va, abre sus páginas; disfruta”, solía decirme Pedro, el encargado.

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España partida en dos, del catedrático Julián Casanova

A veces, tengo la sensación de que he aprendido más de Historia como librera que con todos los trabajos que tuve que hacer en la universidad. Y no porque estos no sirvieran de formación, no me entendáis mal: es por el hecho de tener la enorme suerte de poder estar al día en todas las publicaciones de ensayo de este país. En Aquí fue Troya hemos pensado que no vendría nada mal recordar periódicamente las novedades más importantes que se están publicando en España para que podáis compartir con nosotros esa sensación. ¿Nos acompañáis en este viaje? Abramos entonces las puertas de la biblioteca. Una de las novedades más importantes de este principio de año es la publicación de España partida en dos, de Julián Casanova. No creo que haga falta presentar a Julián ni me puede el amor (que también) al decir que es, posiblemente, uno de los mejores catedráticos de Historia Contemporánea de este país. La labor de Casanova brilla especialmente por su interés en acercar la Historia al gran público: su don para plasmar su enorme conocimiento por escrito de una manera accesible es una lección de divulgación de la que muchos deberían aprender. Esta síntesis sobre la Guerra Civil Española que publica Debate llega en un momento en el que es necesaria una voz que acalle todas esas investigaciones revisionistas que sobre este periodo de nuestra reciente historia pululan, para nuestra desgracia, por todas partes.

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Augusto, nuevo título de la colección Biblioteca Estudios Clásicos de Gredos

Otro de los lanzamientos estrella de este trimestre es el tomo duodécimo de la colección “Historia de España” de Crítica. Con el título Las historias de España. Visiones del pasado y construcción de identidad, este volumen coordinado por José Álvarez Junco analiza las obras de los historiadores y la difusión y estudio de nuestra ciencia social. El libro está dividido en tres partes. En la primera, Álvarez Junco y Gregoria de la Fuente Mongehan firman “Las historias de España. Visiones del pasado y construcción de su identidad”. Carolyn Boyd investiga en la segunda la organización de la enseñanza de la historia en los planes oficiales de educación desde el siglo XVIII hasta la actualidad mientras que Edward Baker, por último, habla del cometido de las conmemoraciones y los monumentos en “La cultura conmemorativa”. Interesante sin duda, ¿no os parece?

Hablar de novedades de ensayo de historia sin nombrar alguna sobre la Segunda Guerra Mundial sería lo mismo que hablar del telar de Penélope sin nombrar a la mujer de Odiseo. Tal cual. Rara es la semana que no nos llega a las librerías un nuevo título sobre este periodo histórico, sin duda el número uno en ventas entre todos. Así que vamos a destacar un título algo diferente, con unas gotas de misterio. Hablamos de La historia secreta del Día D., del historiador Ben Macintyre, publicado en Crítica. Estamos ante una nueva revisión de la historia de los espías que engañaron a la Alemania nazi y contribuyeron al éxito del desembarco de Normandía. Ahora, buceando en los archivos del Servicio Secreto Británico, Macintyre está dispuesto a mostrarnos la verdad de estos agentes dobles que, al parecer, ni siquiera revelaron todo en sus memorias. ¿Nos gustan las aventuras del agente Smiley? Igual la realidad supera la ficción, como casi siempre. O igual no…

Vamos con una de las joyas de la corona. Gredos añade una nueva maravilla a su Biblioteca de Estudios Clásicos publicando Augusto de Pat Southern, una de las grandes especialistas inglesas en el mundo romano. Mucho se ha escrito sobre Augusto, un personaje decisivo para entender el paso de la república al imperio romano. Southern, sin embargo, va más allá: su exhaustiva investigación nos muestra al hombre que había detrás de cada acto, de cada obra. Estamos ante un libro que profundiza como ninguno en la personalidad de Augusto, en su manera de pensar. Me es totalmente imposible imaginar a alguien que ame Roma y no disfrute de este libro. Indispensable.

Uno de los títulos más curiosos que hemos recibido en los últimos tiempos es Últimas voluntades. Memorias de un historiador, de John Lukacs, editado por Turner. Creo que es una obra muy interesante porque Lukacs nos habla en ella de su idea de teoría de la Historia, así como de sus experiencias más personales. Y si estamos hablando de uno de los grandes expertos en las dos guerras mundiales y de uno de los historiadores más singulares (leed El futuro de la Historia o El Hitler de la Historia para haceros una idea de ello), es seguro que tenemos entre manos una curiosa biografía que merece la pena leer.

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María Estuardo, una de las joyas de Stefan Zweig

También algunas reediciones pueden alegrarnos la vida. Debate, por ejemplo, ha reeditado el polémico La Cía y la Guerra fría cultural, de Stonor Saunders. ¿Quedó la cultura al margen de la lucha de poderes en este periodo crucial de la historia más reciente? Lean y juzguen. Taurus, por otro lado, acaba de publicar El caballero, la mujer y el cura de Georges Duby. Que levante la mano quien no haya caído nunca rendido a la pluma de Duby porque si es así, queridos míos, igual tenéis un problema…

Para finalizar (espero no haberos aburrido, por lo menos no demasiado), no puedo olvidar a Acantilado y esa fantástica alegría que a muchos nos produjo la noticia de la publicación de María Estuardo de Stefan Zweig. Uno de los personajes más fascinantes y enigmáticos de la mano de la mejor pluma del siglo XX: una apuesta segura por la calidad y la belleza. Por supuesto, se me han quedado muchos libros en el tintero, pero intentaremos ir compartiendo títulos periódicamente. Porque ya sabéis como es esto: unos libros te llevan a otros y unas lecturas a otras lecturas. Y he aquí el mal del librero y el mal del buen lector. ¡Bienvenidos a la librería y disfrutad entre nuestros estantes!

Hugo Chávez I: La formación del Mesías

Hugo Rafael Chávez Frías nace Sabaneta, un pequeño pueblo del estado llanero de Barinas, durante la etapa de gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Hijo de una familia humilde de maestros, aunque criado por su abuela (“la Mama Rosa” a la cual ha hecho referencia en más de una ocasión) es su amor por el béisbol el que le hace ingresar en la Academia Militar de Venezuela, donde el nivel de los entrenadores era excelso.

Primera toma de posesión de Chavez. Archivo fotográfico de la cadena Capriles
Primera toma de posesión de Chavez. Archivo fotográfico de la cadena Capriles

Se consideraba un patriota y, por lo tanto, el nacionalismo fue uno de los pilares de sus discursos políticos. Dominaba algunos de los textos de Simón Bolívar a la perfección (Discurso de Angostura, Carta de Jamaica,…) y fue en la Academia Militar donde comenzó su camino hacia la Presidencia de Venezuela, fundando con otros jóvenes capitanes del ejército el Movimiento Revolucionario Bolivariano; que buscaba rescatar los valores patrióticos, dignificar la carrera militar y luchar contra la corrupción, aunque con el paso del tiempo y el peso de la difícil realidad política, social y económica del país, hicieron que este movimiento saliera de las puertas de la Academia Militar y adquiriera nuevos objetivos de carácter general. Profundamente cristiano y cercano a las Teologías de la Liberación (se duda que conscientemente), se posicionó muy rápidamente a la izquierda de los partidos ya existentes, remarcando esa posición tras posgraduarse en Ciencias Políticas.

Quizás el primer gran paso de la persona, el militar, al ídolo de masas tiene fecha y lugar de ubicación: el 4 de febrero en Caracas. La economía del país había colapsado durante los ochenta y la llegada de nuevo al poder del adeco Carlos Andrés Pérez, trajo consigo medidas de ajuste de marcado signo neoliberal en un proceso que se conoció como “El gran viraje” y que sólo empeoró las condiciones de vida de la población. La sacudida que supuso el Caracazo de 1989 y el malestar que éste dejó en las instancias medias y bajas de las Fuerzas Armadas, que no deseaban actuar contra su población, generaron que el alejamiento entre éstos y el ejecutivo fuera total. Todo ese descontento se materializó en 1991 cuando varios militares encabezados por Chávez desarrollaron el llamado Plan Ezequiel Zamora.

Rueda de prensa de Hugo Chávez tras la intentona golpista fallida de 1992

Éste Plan buscaba tomar el poder en las principales ciudades venezolanas el 4 de febrero de 1992. Algunas ciudades cayeron bajo el mando de los insurgentes como la zuliana Maracaibo, segunda ciudad del país, pero Chávez no pudo tomar el Palacio de Miraflores, residencia del Presidente. Hugo Chávez decide entregarse a las fuerzas del gobierno y por la televisión, muy al estilo de Fidel Castro tras el asalto al Cuartel Moncada dirige un mensaje mítico a sus compañeros de armas y al pueblo de Venezuela: “Primero que nada, quiero dar buenos días a todo el pueblo de Venezuela… Compañeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros acá en Caracas no logramos controlar el poder. Ustedes los hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre…” Nacía con estas palabras el gran mito político de la Venezuela contemporánea.

El golpe de estado de 1992 era la crónica de una muerte anunciada, durante todo el año se oían “ruidos de sables” dentro de una estructura militar que se encontraba muy a disgusto, de hecho en noviembre de ese mismo año hubo otra intentona fallida para deponer al presidente Pérez, Chávez sólo fue la cabeza visible y el líder carismático de una rebelión que contaba con un apoyo importante dentro de la estructura del ejército y fuera del mismo.

Condenado a prisión por rebelión militar y encarcelado durante dos años en una prisión en el Estado Miranda, Chávez nunca cesó en su actividad política, pidiendo la abstención para las elecciones de 1993, convocadas debido a la destitución de Carlos Andrés Pérez del cargo tras ser acusado de corrupción y finalmente condenado. La victoria de Rafael Caldera en esas elecciones y los intentos de éste de ganarse a la izquierda para tener una mayor estabilidad gubernativa, hicieron que sobreseyera el caso de los militares golpistas y tanto Chávez, el cual había visto su popularidad aumentar de manera exponencial, como sus compañeros salían de prisión, comenzando así la carrera por llegar a Miraflores.

Tras ser liberado, comenzó una “campaña electoral blanda” de varios años hasta las elecciones de 1998 a las que se postuló como candidato de la coalición Polo Patriótico, que aglutinaba a casi todos los partidos de la izquierda venezolana desde el Partido Comunista de Venezuela hasta el Movimiento al Socialismo y encabezado por el partido que él mismo había fundado: el Movimiento V República.

Es cierto que reunió a gran parte de la izquierda venezolana tras su figura, pero no es menos cierto que el discurso radical de Chávez y la posterior metodología de gobierno hicieron que las fisuras en la coalición no tardaran mucho en aparecer, nombres importantes como el de Teodoro Pettkoff no tardaron en salirse de la coalición por no compartir el apoyo de sus partidos a un Chávez que era observado como demasiado radical.

Chávez siempre manejó un discurso popular y populista, a la vez que revolucionario, ya que su principal proyecto de gobierno era una refundación de la propia República de Venezuela, cambiando la estructura del poder y la articulación de los mismos, así como añadiendo una nueva constitución e, incluso, una nueva nomenclatura para el estado. Las referencias a Bolívar y el nacionalismo exacerbado fueron algunos de los pilares de la campaña presidencial y los que vieron en el de Sabaneta un intruso con posibilidades reales de ocupar un poder que no le pertenecía no tardaron en aparecer y los grandes medios de comunicación venezolanos no tardaron en hacer campaña implícita por el candidato de los dos partidos tradicionales venezolanos (Acción Democrática y COPEI) que se habían presentado bajo el nombre de Primero Venezuela: Herique Salas Römer, pero el desgaste que habían sufrido los mismos y la popularidad de Chávez hicieron posible una derrota chavista.

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Chávez con la banda presidencial tras ganar las primeras elecciones presidenciales en 1998

La elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998 marcaron un antes y un después en la historia de Venezuela, en ellas, Hugo Rafael Chávez Frías se convertía en el cuadragésimo séptimo presidente de la República de Venezuela, siendo elegido con más del 56% de los votos. Comenzando así un proceso de refundación en el país, así como una de las épocas más controvertidas de la historia del país caribeño.

La realidad es que el chavismo fue tanto una sacudida como una anomalía dentro de la dinámica de los modelos democráticos. Imposible de entender en otro lugar que no fuera la América Latina de los 90-2000, se tuvieron que dar una serie de condiciones muy específicas para que ello fuera posible: altos índices de pobreza, una economía dependiente, agotamiento de un sistema político basado en el bipartidismo y la corrupción y basado en la exaltación de figuras individuales llegando en algunos casos como en el del propio Chávez a los límites del “culto al líder”, una fractura social importante que generaba la existencia de facto de ciudadanos de primera y de segunda, etc. Y todo rebozado por el carisma descomunal de un hombre que supo supo tocar la fibra política de esa gran mayoría de ciudadanos de segunda así como atraer en sus primeras elecciones a un componente importante de una clase media cansada de una corrupción política de la que era partícipe en buena parte.

Foto de un grupo de militares venelozanos entre los que vemos a Hugo Chavez. Fecha desconocida para nosotros.
Foto de un grupo de militares venelozanos entre los que vemos a Hugo Chavez. Fecha desconocida para nosotros.

Este post es sólo el pequeño análisis de como un humilde militar de un pequeño pueblo del lejano Barinas se convierte primero, en la esperanza de que puede existir una realidad mejor para millones de personas y como a partir de ahí comienza el camino hacia el más alto cargo institucional de Venezuela. Estas líneas no buscan emitir una opinión sobre si esas esperanzas fueron luego correspondidas o no, y en que medida. Es cierto que bien se podría realizar otro análisis de como fueron los años de gobierno de un Chávez que no dejó indiferente a nadie o, incluso hubiera resultado más sencillo emitir una opinión sobre los años de gobierno del mandatario venezolano, pero el estilo de este autor no va por esos caminos, mi trabajo como historiador, mejor dicho, como científico social es el de analizar procesos con el mayor grado de rigurosidad posibles, para emitir opiniones y juicios de valor más o menos fundamentados, cerrad este post y poned cualquier psuedoprograma de debate en vuestra televisión.