Archivos de la categoría Citas

Carrillo y el 23-F

Mucho se ha hablado del 23-F, el icónico 23 de febrero de 1981. Sobre él se han escrito cientos y cientos de ensayos y artículos repletos de lugares comunes: el mayor desafío al que se sometió nuestra (por entonces joven) democracia, la prueba de fuego para una sociedad española recién salida de una dictadura, el papel de sus diversos protagonistas u otras reacciones más mundanas, como el típico caso del sobrino de la vecina de un cuñado que planeó su fuga al extranjero mientras se zampaba con patatitas las octavillas marxistas impresas de manera clandestina porque total, aquí cada uno sacia el hambre lo mejor que puede y quiénes somos nosotros para juzgarlo.

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Discurso de Martha C. Nussbaum. Principe de Asturias 2012

Os dejamos el discurso de Martha C. Nussbaum en la recogida de su premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales. Un auténtico alegato a la necesidad de una educación basada en las ciencias humanas y no en la creación de meras herramientas de trabajo.

Citando a . . . Paul Preston

Paul Preston "poniéndose fino" en alguno de los -miles de- grandes centros gastronómicos de la Península Ibérica

 

Innecesario es decir que esta es una obra científica y que los hechos del pasado pertenecen a la Historia. La divulgación documentada y veraz de los innumerables casos mencionados de personas responsables de actos de violencia durante la represión no puede ofender el honor de los allegados, cuyos sentimientos respetamos. La misión del historiador estriba en buscar la verdad, con independencia de los sentimientos que su trabajo pueda despertar.

 

Paul  Preston, en el prólogo de su  obra “El holocausto español”, 2011, editorial Debate.

Foto | El País

Trabajo de Historiador

Pasillo del Archivo General de Indias. Los documentos ahora están en cámaras preparadas para la perfecta conservación de los legajos, anteriormente los acogían esas estanterías.

No son pocas las ocasiones en las que uno tiene que explicar que ser historiador es algo más que la posibilidad de dar clase en secundaria. Aunque algunos tienen una leve idea – o imagina – lo que hace un arqueólogo (aunque es una cosa muchísimo más profunda que pasar un pincelito por un arenal), muchos no llegan a entender en qué consiste el trabajo de los demás historiadores.

 

Explicar cómo se pasa de un trabajo bibliográfico a una investigación, en archivo, es a veces muy complicado, y, entre las pregunta más frecuentes está la de qué hay en un archivo. Y, claro, explicar lo que hay en un archivo también es algo harto complejo, puesto que los archivos se componen de legajos, (y qué es un legajo), con documentos de todo tipo, oficiales, extraoficiales, epistolares, etc. También hay que explicar que hay varios tipos de archivos, particulares y públicos, que no todo se coge con la mano, que ahora están en proceso de digitalización, y un largo etcétera.

Mi pena, siempre, es que mi auditorio en estos casos se va con cara de “éste tío para profesor no vale”. Todo esto viene porque se me ha ocurrido que el trabajo de investigación de archivo es muy parecido al de un detective, de los antiguos, los Sherlocks y los Watsons. Porque la investigación histórica pasa de una acumulación de los hechos y hay que buscar más allá. Y esta tontería se me ha ocurrido leyendo a Roa Bastos, escritor paraguayo, en su obra “Yo, el Supremo”, que nos cuenta la historia, desde la novelística de Gaspar Rodríguez de Francia, del que tendréis más noticias por aquí puesto que estoy trabajando sobre él (bibliográficamente). En ella, el Supremo Rodríguez de Francia encarga una investigación caligráfica a su ayudante. Y hace un repaso del material de archivo sobre el que trabajar:

” Vas a ponerte a rastrear la letra del pasquín en todos los expedientes. Legajos de acuerdos, desacuerdos, contracuerdos. Comunicaciones internacionales. Tratados. Notas reversales. Letras remisorias. Todas las facturas de los comerciantes portugueses-brasileros, orientales.El papelaje de sisa, diezmo, alcabala. Contribución fructuaria. Estanco, vendaje, ramo de guerra. Registros de importación-exportación. Guías de embarques remitidos-recibidos. Correspondencia íntegra de los funcionarios, del más bajo al más alto rango. Cifrados de espías, vicheadores, agentes de los distintos servicios de inteligencia. Remitos de contrabandistas de armas. Todo. El más mísero pedazo de papel escrito. 

¿Has entendido lo que te mando hacer? Sí, Excelencia: debo buscar el molde de la letra del pasquín catedralicio, buscar su pelo y marca en todos los documentos del archivo.”

 

Pues esto amigos, es una buena parte del trabajo de un historiador.

 

Cita: “Yo el supremo”, Augusto Roa Bastos. Editorial Cátedra, Madrid, 1983. pp 116-117.

 

Citando a: Luis Vives (1492-1540)

 

“lo que ella [la naturaleza] puso al alcance de todos, nosotros lo separamos, lo escondemos, lo cerramos, lo defendemos, lo apartamos de los otros con vallas, con puertas, con cerraduras, con hierros, con armas, con leyes, en fin; y así nuestra avaricia y nuestra malicia introducen carestía y hambre en la abundancia de la naturaleza, y pone pobrezas en las riquezas de Dios. Es necesario poner un correctivo a esos desmanes de la avaricia y de la ambición, y ese correcivo no puede ser otro que la limosna, mediante la cual se reestablece el orden cósmico natural. La limosna, pues, no es más que la secuela natural del mandamiento fundamental del cristiano: la caridad o el amor universal. Es este amor el que lleva a restituir el orden perdido en un reino de fraternidad.”

Luis Vives, de subventione pauperum, 1526.

 

WikipediaDe subventione pauperum. Sive de humanis necessitatibus libri II (Brugis, 1525): trata el problema de la mendicidad buscando soluciones en las instituciones públicas, que deben socorrer a los verdaderos pobres y hacer trabajar a los que sólo son vagos; para ello es preciso una organización de la beneficencia y una reforma del sistema sanitario, de asilo…Siendo un plan de actuación contra la pobreza en la ciudad de Brujas.