Archivo de la categoría: Antropología

Sexualidad e incesto en la antigua Roma

Os escribo esto un poco con las prisas antes de irme de vacaciones de Semana Santa, porque he visto que lo comentábamos en Twitter y llama la atención. Ya os digo que no sé si es por las implicaciones morales, por lo que tiene de sorprendente para la mayoría o por la follambre que trae aparejada, pero el caso es que ha despertado interés.

Todo ha empezado con este tweet de Tom Holland:
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El centro del mundo: etnónimos y topónimos pensados desde China

Después de dos meses viviendo en el gigante asiático, me atrevo -no sin cierta presión en el estómago- a escribir un post que gire en torno a este inmenso país. Poner en práctica la técnica del extrañamiento que Malinowski aconsejó a los aspirantes a etnógrafos no ha sido difícil aquí: mi experiencia en estos meses podría resumirse como una mezcla de fascinación y vértigo al intentar ser-en-el-mundo en un contexto tan lejano, tan diverso y tan rápidamente cambiante.

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La metamorfosis de la cultura

Desde que Truman, con su famoso discurso, pusiera en marcha el tren del desarrollo, allá por 1949, este polémico y difuso concepto se ha ido apostillando de diversos modos (“sostenible”, “humano”, “participativo”, “integral”…), de la mano de una serie de conceptos que podríamos llamar paradigmáticos (sostenibilidad, nueva ruralidad, emprendimiento…) que han logrado gran aceptación y se han convertido en verdaderos marcos estructurales de referencia para la construcción de realidad. Complejamente combinados y superpuestos, éstos han ido delineando los mundos de sentido bajo los que han surgido,  durante los últimos 30 años[1], las tendencias internacionales en materia de desarrollo.

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De lo auténtico, lo típico y otras invenciones

Hoy empiezo mi post invitando a los lectores y lectoras de Aquí Fue Troya a revisar con atención cualquier descripción comercial sobre un viaje turístico: ¿cuántas veces os habéis encontrado la palabra “auténtico” u otras similares? Seguramente, cuanto más opuesto a nuestra cotidianidad occidental sea la actividad o el destino que hayáis elegido para vuestra búsqueda  (por lo lejano, lo poco masificado, lo rural, en suma, por lo diferente), más cargados de elementos auténticos habrá estado su presentación. Tranquilos, que no quiero hablar de cómo el marketing intenta embelesarnos, sino haceros esta pregunta (que seguramente algunos de vosotros ya os habréis hecho): ¿sabemos qué es eso de la autenticidad?

Así pues, con el post de hoy me propongo reflexionar con vosotros sobre “lo auténtico”, y en concreto, sobre su carácter convencional, construido ( no “natural”), o si queremos, inventado. Para hacerlo, me serviré de algunos ejemplos en los que lo auténtico es visto como valor turístico, aunque ya veremos que lo de que se trata de una invención no se limita ni al fenómeno turístico, ni a las relaciones del mercado.

Vamos concretando: viajemos  a uno de los lugares más fascinantes y emblemáticos en el imaginario turístico de muchos de nosotros, la Isla de Pascua. Rapa Nui, como la llaman hoy en la lengua local, es el lugar habitado más lejano de cualquier otro existente en el planeta (dista más de 2000 km de las Islas Pitcairn, y casi 3600 de las costas chilenas). Su remota ubicación en medio del Pacífico confiere a cualquiera que ponga los pies allí un notorio avance de posiciones en el ranking del estatus turístico alcanzado. Pero, una vez en el club de los privilegiados, el turista en busca de lo auténtico tendrá que esforzarse un poco más para lograr su objetivo. Sin duda, visitar alguno de los moáis más remotos  o darse un buen madrugón para ver con cierta exclusividad las famosísimas estatuas de Anakena o Tongariki, ayudarán mucho a ese tipo de viajero, acercándolo –según él- al origen prístino, conocido sólo por los locales -o más aún, quizás sólo por sus habitantes de otros tiempos-, de la isla y de sus misteriosas esculturas  (los moáis son más de 600 según algunas fuentes, e incluso más de 800 según otras, construidos entre los ss. XII  y XVII. Como es sabido, además,  no están del todo claras las causas que llevaron a los propios habitantes de Pascua a abandonar su construcción, y hasta a destruir las estatuas ya erigidas en sus altares).

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Retomando el hilo, ya tenemos aquí algo más de luz sobre el significado de lo auténtico: nos remite casi siempre a un pasado difícil de ubicar cronológicamente con exactitud, y nos acerca a unos otros diferentes, de forma que la experiencia de lo auténtico se convierte en vehículo privilegiado a través del cual el de fuera (en este caso, el turista) accede al  interior de ese otro grupo, a lo que ese grupo es.

Lo que somos, la identidad…Un concepto que sin duda ayudará poco a quienes estuvieran esperando una definición simple y cerrada de autenticidad… Veámoslo con otro ejemplo pascuense: el turista de nuestro relato (ya sabéis, aquel que sueña con experimentar lo genuino), frunciría el ceño ante la propuesta de asistir a un espectáculo programado de bailes locales. Lo consideraría una puesta en escena  ficticia “para turistas” y, si acabara asistiendo, lo haría probablemente lleno de prejuicios. Ahora bien, si tuviera la suerte de ser invitado a una fiesta privada en la que se ejecutaran los mismos bailes para un grupo de íntimos (locales), podría incluso considerarlo una de las experiencias de viaje más inolvidables de su vida.

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Sin embargo, lo que nuestro amigo turista tal vez no sepa es que cuando los rapa nui de hoy  cantan y bailan al son de su  melodía más típica, el sau-sau, ya sea ante un público que los ciega con sus flashes, o en la intimidad de la fiesta privada en torno a la hoguera, cantan en cualquier caso una canción que llegó a la isla en años muy recientes, en torno a 1940. De  origen probablemente samoano, no está claro cómo la aprendieron los habitantes de  Pascua: algunos dicen que la escucharon  de marineros alemanes que a su vez la habían aprendido en Tahití; otros, de tripulantes tahitianos que la enseñaron a los locales… Sea como sea, las palabras que componen la letra de la canción parecen proceder de un raro dialecto de Samoa, y su significado se añade a la lista de misterios de la isla, como el significado y el por qué de la destrucción de los moáis, o el desciframiento de su sistema de escritura, el rongo rongo.

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En fin, volviendo al sau sau, cuando nuestro turista se entera un poco más de su historia, probablemente se  pregunte un tanto perplejo (¿hasta fastidiado?) cómo puede ser que una canción de la que los rapa nui ni siquiera comprenden las primeras estrofas (después han añadido otras en su lengua), una canción llegada hace sólo unos 70 años, se haya convertido en uno de los símbolos de esta isla remota, que tan bien se presta a ensoñaciones pasadas, casi míticas…. Pues bien, querido turista que querías vivir la Isla de Pascua de verdad: te has topado con las curiosidades del trabajo cultural, del trabajo de los grupos humanos. Porque los humanos para existir necesitamos relacionarnos, y para relacionarnos necesitamos estar más o menos de acuerdo sobre quiénes somos nosotros y quiénes son los otros, los de fuera.  Y a veces creamos identidad buscando fuera, y en tiempos recientes, referencias que nos sirvan a tal fin, y poco a poco  las vamos haciendo nuestras, auténticas. Y esto vale para los pascuenses y para todos, en cualquier lugar del mundo.

Hay muchos ejemplos equivalentes al sau-sau en otras latitudes. Uno de los que más suele sorprendernos es el de los kilt escoceses, que, según el historiador E. Hobsbawm[1] “lejos de ser un vestido tradicional highland, fue inventado por un inglés después de la Unión de 1707”  Después, las faldas escocesas marcharon en África, vistiendo a los soldados del colonialismo británico. De ellos  adoptó el pueblo masái los célebres cuadros negros y rojos con los que a menudo se confecciona hoy la shuka, vestimenta símbolo de este pueblo fascinante…

Y así, llegados por fin al final de este post, queridos lectores y lectoras de Aquí Fue Troya, ¿estáis por casualidad pensando en cuántas otras “sorpresas” hay detrás de nuestros símbolos, costumbres y tradiciones? ¿sospecháis de “lo auténtico” que se nos ofrece por aquí y por allá, ya sea en los rincones más remotos del planeta o en las fiestas de vuestro pueblo, el verano pasado? ¡Ojo que lo auténtico puede ser nuevo, prestado, reapropiado…y nada de eso lo vuelve necesariamente “falso” o “malo”! Aun así, la sospecha puede ser muy sana. Y muy útil para espantar intolerancias, fanatismos, y otros demonios.


[1] Hobsbawm, E. y Ranger, T. La Invención de la Tradición. Crítica, Barcelona. 2002

Culpable de licantropía

Algunas noches, lo único que queda en la televisión es Cuarto Milenio. No suelo aguantar mucho en el salón cuando empieza el programa de Iker Jiménez porque me pone del hígado todo el paripé y la jerga pseudocientífica. En el último programa que vi (desconozco el horario), Jiménez hablaba del caso de Manuel Blanco Romasanta (1809-1854), el asesino múltiple gallego condenado a muerte primero y a cadena perpetua después por licantropía.

Se trataba de la reposición de un programa en el que se afirmaba que el caso de Romasanta tenía el interés especial de ser el primer individuo en todo el mundo juzgado como hombre lobo, incluso el primer asesino en serie. Desconozco si el señor Francisco Pérez Abellán hace esa afirmación a la ligera (minuto 2:29 de este clip) o si de verdad se ha documentado pero, en cualquier caso, es errónea.

Un enciclopedista francés llamado Pierre Bayle (1647-1706), recoge en su obra Dictionnaire historique et critique el siguiente extracto a raíz de la biografía de Daniel d’Auge, letrado:

 

Dictionnaire historique et critique, Pierre Bayle (1647-1706)

De todas las obras de Daniel d’Auge la que me parece más digna de curiosidad es el Discurso sobre el fallo que condenó al hombre-lobo. Sé por Bodin que este fallo fue dictado por el Tribunal de Dole, el 18 de enero de 1583, contra Gilles Garnier, lyonés, y que fue impreso en Orleáns, París y Sens. Cita sus principales puntos. “Sucedió que el tal Garnier, encontrándose el día de San Miguel bajo la forma de hombre-lobo, agarró a una joven de diez o doce años de edad cerca del bosque de la Serre, en unas viñas del viñedo de Chastenoy a un cuarto de legua de Dole, y que la mató y asesinó, tanto con sus manos semejantes a patas, como con los dientes, y que se comió la carne de sus muslos y sus brazos, parte de los cuales llevó a su mujer. Y por haber cogido un mes después y de la misma forma a otra niña, a la que mató con intención de comérsela de no habérselo impedido tres personas, tal y como ha confesado. Y por haber, quince días después, estrangulado a un niño de diez años en el viñedo de Gredisans, del que se comió la carne de muslos, piernas y vientre. Y por haber matado más tarde, bajo la forma de hombre y no de lobo, a otro chico de doce o trece años de edad, en el bosque del pueblo de Perouse, con la intención de comérselo, si no se lo hubieran impedido, tal y como confesó sin que se le hiciera fuerza o constricción alguna, fue condenado a ser quemado vivo, y la sentencia fue ejecutada.”

[Traducción de Juan María Supiot Ripoll; la enciclopedia en formato digital y de consulta íntegra via web se encuentra en la Universidad de Chicago]

El caso de Romasanta, lejos de ser motivo de orgullo de la historia jurídica española, hablaría más bien de las dificultades que tuvieron las ideas de la ilustración para terminar con los procesos judiciales derivados de la superstición. Ya Voltaire (1694-1778) hablaba en su Tratado sobre la Tolerancia (1767), de la caza de brujas y de cómo éstas debían provocar más compasión que miedo ante su ingenuidad e ignorancia al creer que podían influir mágicamente en el mundo que les rodeaba:

Hubo un tiempo en que se creyó obligatorio promulgar decretos contra los que enseñaban una doctrina contraria a las categorías de Aristóteles, al horror al vacío, a las quintaesen­cias y al universal de la parte de la cosa. Tenemos en Europa más de cien volúmenes de jurisprudencia sobre la brujería, y sobre la manera de distinguir los falsos brujos de los verda deros. La excomunión de los saltamontes y de los insectos nocivos para las cosechas ha sido empleada profusamente y todavía subsiste en algunos rituales. La costumbre ha caducado; se deja en paz a Aristóteles, a los brujos y a los saltamontes. Los ejemplos de esas graves locuras, en otros tiempos tan importantes, son incontables: se producen otras de vez en cuando; pero cuando han producido su efecto, cuando se está harto de ellas, mueren por sí mismas. Si a alguien se le ocurriese hoy día ser carpocrático, o eutiquiano, o monotelita, o monofisita, o nestoriano, o maniqueo, etc., ¿qué sucedería? Se reirían de él, como de un hombre vestido a la antigua, con gola y jubón.

[Texto completo aquí]

Algo que por otra parte ya hiciera Cervantes en su Quijote (1605), en el capítulo XXII, en el que se produce el encuentro con los galeotes:

 

Grabado de Gustave Dore para una edición de 1875

“bien sé que no hay hechizos en el mundo que puedan mover y forzar la voluntad, como algunos simples piensan; que es libre nuestro albedrío, y no hay yerba ni encanto que le fuerce: lo que suelen hacer algunas mujercillas simples y algunos embusteros bellacos, son algunas misturas y venenos con que vuelven locos a los hombres, dando a entender que tienen fuerza para hacer querer bien, siendo, como digo, cosa imposible forzar la voluntad”

Pero, claro, cómo se puede esperar que alguien hiciera caso a estos señores en el siglo XIX cuando en el XXI aun seguimos a vueltas con programas como el de Iker Jiménez.

III Jornadas sobre la homosexualidad y Bisexualidad a lo largo de la Historia

Cartes de las jornadas

Los días 28,29,30 y 31 de Marzo de 2011 tendrán lugar en la Universidad de Sevilla las terceras Jornadas de la Homosexualidad y Bisexualidad a lo largo de la Historia. Serán en el Aula Carriazo, en al Facultad de Geografía e Historia, sita en la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla.

 

Paso a dejaros el texto de la convocatoria y el programa:

 

“La homosexualidad y la bisexualidad se correspondes con una realidad inherente de la sociedad. En las I Jornadas de Conferencias sobre dicha temática se abordaron desde una perspectiva macroanalítica estas orientaciones. Así, se analizaron las diferentes codificaciones sexuales en la Edad Moderna, la Edad Antigua y la Antigüedad Tardía, todas estas visiones de vertiente histórica; el arte feminista desde la Historia del Arte y la Contemporaneidad desde la óptoca antropoñógica.

En las II Jornadas de Conferencias; bajo el subtítulo “Sexualidad subversiva desde el Sur”, dicho análisis se realizó desde una óptica microanalítica, centradas en el ámbito peninsular y concretamente en o desde Andalucía; pues trató la vida de una serie de personajes clave en las luchas LGTB durante la transición.

En estas III Jornadas de Conferencias la perspectiva volverá a ser macronanalítica, esto es, que las conferencias no se encuadrarán dentro de una línea temática predeterminada.

Este año el carácter de las mismas será más interdisciplinar que los dos años anteriores ya que el análisis de la sexualidad se realizará desde la Historia, la Biología y la Literatura. El modelo se plantea así, debido al gran vacío de conocimiento respecto a esta temática y que desde la interdisciplinariedad pensamos que se puede llegar a llenar las lagunas existente. ”

PROGRAMACION:

– Lunes 28, de 17 a 21 horas: Ángeles en Sodoma. De la antigüedad bíblica al iconismo gay II.

Profesor Dr. Don Jesús San Bernardino Coronil. Dpto. de Historia Antigua de la US.

– Martes 29, de 17 a 21 horas: Algunas claves para pensar las identidades de sexo-género y sexuales.

Profesora Dra. Doña Carmen Mozo González. Dpto de Antropología Social de la US

– Miercoles 30, de 17 a 21 horas: De identidades y distanciamientos: la cultura gay  el universo Queer.

Profesor Dr. Don Juan Carlos Hidalgo Ciudad. Dpto de Literatura Inglesa y Norteamericana de la US.

– Jueves 31, de 17 a 21 horas: La Homosexualidad en el Mundo Animal.

Profesor Dr- Don Jesús Castillo Segura.

 

La Asistencia a estas jornadas será certificada por el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, así como un Fanzine con los contenidos las ponencias de manera gratuita.

 

 

Para contactar con los organizadores de las jornada podeis acudir a : josrnadassamesex@gmail.com