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Las ruinas de Ashkelon

El otro día me hicieron una entrevista. Fue un shock. No me esperaba que me fueran a pedir una entrevista, no me imagino quién tendría interés en leerla y, al final, me resultó rarísimo tener a alguien tomando notas de lo que decía, pero ahí estuvimos.
Un abrazo a Antonio, que es un encanto, por cierto.

En fin, una de las preguntas era sobre la capacidad de reconstrucción del pasado lejano que tenemos los historiadores. Entiendo que desde fuera es un tema que puede resultar difícil de comprender. Me han preguntado, a veces, qué hacemos con los vacíos informativos; incluso si nos inventamos hechos, como si estuviéramos escribiendo una novela. No somos novelistas.

Algunos tienen la capacidad de escribir extraordinariamente bien y eso hace que sea especialmente agradable leerlos,(1) casi como leer ficción, pero no trabajamos con ficciones. Y soy categórica aquí. Si presenta ficciones como si fueran hechos reales, no es un historiador.(2)

Lo que viene siendo un historiador trabajando.
Lo que viene siendo un historiador trabajando.

Así que he pensado que poneros un ejemplo sería mucho más entretenido que daros una soba sobre historiografía.

Entra musiquilla de viajar en el tiempo: ninu-ninu, ninu-ninu.

Mesopotamia, finales del siglo VIII a.C., asistimos a la construcción de un gran imperio militar. Lo que se viene llamando el Imperio Neoasirio o Imperio Nuevo Asirio, que se extendió desde Persia hasta Egipto en su momento de mayor esplendor, y al establecimiento de la Pax Assyriaca.(3)

Asiria, sorprendentemente, sufrió un colapso muy rápido: todo comenzó con una insurrección militar, le siguieron varias guerras civiles y el golpe de gracia lo recibió, sobre todo, con el concurso de babilonios y medos.(4) Todo ello en sólo 20 años. El Imperio Neoasirio cayó el 609 a.C., con su último bastión: Harrán.

Deportados forzosos en un relieve del palacio de Senaquerib (Nínive): una mujer y un niño viajan en onagro, les sigue un hombre a pie. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.
Deportados forzosos en un relieve del palacio de Senaquerib (Nínive): una mujer y un niño viajan en onagro, les sigue un hombre a pie. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.

El espacio geográfico sobre el que se extendía Asiria fue entonces ocupado por Babilonia y Egipto… Durante 4 años. En el 605 a.C., Nabucodonosor, heredero al trono de Babilonia, cruzó el Éufrates y obtuvo una gran victoria sobre el faraón Necao II en Karkemish. La batalla de Karkemish inauguró la expansión babilonia al sur de este río, en el territorio que previamente había sido ocupado por Egipto.(5)

Total, que para esta época, tenemos unas fuentes escritas estupendas, que son las Crónicas de Babilonia. A mí me encantan porque a) son tremendamente lacónicas, van directas al grano; b) ofrecen también el relato de los hechos desfavorables o las campañas militares fallidas; y c) no incluyen intercesiones divinas. Para contrastar, en este ejemplo que os pongo, nos vamos a ir a la Biblia.(6)

Los babilonios lo apuntaban todo: tablilla de tiempos de Nabucodonosor II con un recuento de ovejitas (Nbk. 266). CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.
Los babilonios lo apuntaban todo: tablilla de tiempos de Nabucodonosor II con un recuento de ovejitas (Nbk. 266). CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.

Sobre la batalla de Karkemish, la Crónica de Nabucodonosor dice:

[Nabucodonosor] marchó hacia Karkemish, en la ribera del Éufrates, y cruzó el río para lanzarse sobre el ejército egipcio estacionado en Karkemish. Lucharon unos contra otros y el ejército egipcio se retiró ante él. Los redujo a la no existencia. Por lo que respecta al resto del ejército egipcio, que había escapado de la derrota tan presurosamente que ningún arma pudo alcanzarlos, las tropas babilonias les dieron alcance en el distrito de Hamath y los derrotaron, y ni un solo hombre escapó a su país. En aquel momento, Nabucodonosor conquistó todo el área de Hamath.

Y la Biblia:

Con respecto a Egipto: contra el ejército de Faraón Necao, rey de Egipto, que estaba cerca del río Éufrates, en Karkemish, a quien destruyó Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el año cuarto de Joaquim, hijo de Josías, rey de Judá.
(Jer 46:2 RV60)

Sello de Necao II encontrado en Karkemish. Pone: “el hijo de Ra, Necao”. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.
Sello de Necao II encontrado en Karkemish. Pone: “el hijo de Ra, Necao”. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.

Es fenómeno, porque de aquí extraemos incluso fechas. Joaquim ascendió al trono en septiembre del 609 a.C., por lo que su cuarto año de reinado finalizó en septiembre del 605 a.C.; así que sabemos que la retirada egipcia se produjo antes del mes de septiembre.

La cara de pánico que se les quedó en el reino de Judá os la explica Jeremías en los versículos que siguen:

Preparad escudo y pavés, y venid a la guerra. Uncid caballos y subid, vosotros los jinetes, y poneos con yelmos; limpiad las lanzas, vestíos las corazas. ¿Por qué los vi medrosos, retrocediendo? Sus valientes fueron deshechos, y huyeron sin volver a mirar atrás; miedo de todas partes, dice Jehová. No huya el ligero, ni el valiente escape; al norte, junto a la ribera del Éufrates, tropezaron y cayeron. ¿Quién es éste que sube como río, y cuyas aguas se mueven como ríos? Egipto como río se ensancha, y las aguas se mueven como ríos, y dijo: Subiré, cubriré la tierra, destruiré a la ciudad y a los que en ella moran. Subid, caballos, y alborotaos, carros, y salgan los valientes; los etíopes y los de Put que toman escudo, y los de Lud que toman y entesan arco. Mas ese día será para Jehová, Dios de los ejércitos, día de retribución, para vengarse de sus enemigos; y la espada devorará y se saciará, y se embriagará de la sangre de ellos; porque sacrificio será para Jehová Dios de los ejércitos, en tierra del norte junto al río Éufrates. Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto; por demás multiplicarás las medicinas; no hay curación para ti. Las naciones oyeron tu afrenta, y tu clamor llenó la tierra; porque valiente tropezó contra valiente, y cayeron ambos juntos.
(Jer 46:3-12 RV60)

Tras la derrota en Karkemish, las tropas egipcias se retiraron completamente de la franja costera de la tierra de Hattu. Y dio comienzo la expansión babilonia más allá del Éufrates. Parece que todo iba sobre ruedas, según nuestras queridas crónicas:

En el primer año de Nabucodonosor, en el mes de siván, él convocó a su ejército y marchó hacia la tierra de Hattu. En la tierra de Hattu, marchó triunfante hasta el mes de kislev. Todos los reyes de la tierra de Hattu se postraron ante él y obtuvo abundantes tributos.

Es un relieve neoasirio, pero os hacéis una idea: un tributario del noreste de Siria y otro que podría identificarse con un fenicio ofrecen unos monetes. Relieve de la sala del trono del Palacio del Noroeste de Nimrud.  CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.
Es un relieve neoasirio, pero os hacéis una idea: un tributario del noreste de Siria y otro que podría identificarse con un fenicio ofrecen unos monetes. Relieve de la sala del trono del Palacio del Noroeste de Nimrud. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.

Hasta que al rey de Ashkelon no le salió de las narices rendir pleitesía a Nabucodonosor y lo que pasó a continuación os sorprenderá:

Marchó sobre la ciudad de Ashkelon y la capturó en el mes de kislev.(7) Capturó a su rey, la saqueó y obtuvo botín. Convirtió la ciudad en un montículo de escombros y ruinas, y después, en el mes de shevat,(8) regresó a Babilonia.

Para que os situéis: tenéis Ashkelon a la izquierda. En: Driver, S. R., Modern research as illustrating the Bible, Humphrey Milford, Londres, 1922, p. 59.
Para que os situéis: tenéis Ashkelon a la izquierda. En: Driver, S. R., Modern research as illustrating the Bible, Humphrey Milford, Londres, 1922, p. 59

Vamos a ver qué dice la Biblia:

Y aconteció en el año quinto de Joaquim, hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la presencia de Jehová a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén.
(Jer 36:9 RV60)

El mes noveno del año quinto del reinado de Joaquim es kislev (noviembre-diciembre) del 604 a.C., la fecha coincide con la caída de Ashkelon. Parece que la impresión causada por la destrucción de la ciudad fue tan grande que en Jerusalén se promulgó un ayuno, incluso parece que gente de muchos otros lugares del reino de Judá acudió a resguardarse tras las murallas de Jerusalén por miedo a que en sus ciudades sucediera lo mismo que había ocurrido en Ashkelon.

Me gustaba esta diapositiva de Jerusalén nevada (c. 1934) y me apetecía ponerla. ©Yeshiva University Museum.
Me gustaba esta diapositiva de Jerusalén nevada (c. 1934) y me apetecía ponerla. ©Yeshiva University Museum.

Es curioso, porque por el resto del capítulo también nos deja entrever que Joaquim ya se había convertido en vasallo de Babilonia. Ni se despeina al escuchar la advertencia que le envía el profeta:

Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había. Y no tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras.
(Jer 36:23-24 RV60).(9)

Cero dramas.

Es más, desde kislev del 604 a.C. hasta la rebelión de Joaquim en el 601 a.C. salen justitos los tres años que el reino de Judá fue vasallo de Babilonia:

En su tiempo subió en campaña Nabucodonosor rey de Babilonia. Joaquim vino a ser su siervo por tres años, pero luego volvió y se rebeló contra él.
(2 Reyes 24:1 RV60)

De derecha a izquierda: Joacaz (Jehoahaz), Joaquim (Jehoiachim) y Joaquín (Jehoiachin), reyes de Judá. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.
De derecha a izquierda: Joacaz (Jehoahaz), Joaquim (Jehoiachim) y Joaquín (Jehoiachin), reyes de Judá. CC BY-NC-SA 4.0. ©Trustees of the British Museum.

Por si no hubiera bastante, si, como decimos en casa, San Tommaso, non crede finchè non ci mette naso,(10) no pasa nada, aquí viene la arqueología a la carga. En las excavaciones realizadas en la antigua Ashkelon se ha identificado un nivel de destrucción que coincide perfectamente con las fechas que ofrecen la Crónica de Nabucodonosor y la Biblia.

Podéis seguir todos los pormenores de las excavaciones en la página de la Expedición Leon Levy, incluso podéis descargaros las memorias de las excavaciones. Especialmente el tomo 3, que os cuenta cómo era la ciudad justo antes de que Nabucodonosor le pasara por encima: un vibrante puerto comercial que recibía mercancías de muy diversos puntos del Mediterráneo.(11)

Excavación del cementerio filisteo por la Expedición Leon Levy a Ashkelon. ©Tsafrir Abayov/Leon Levy Expedition.
Excavación del cementerio filisteo, Expedición Leon Levy a Ashkelon. ©Tsafrir Abayov/Leon Levy Expedition.

Un lugar increíble que fue reducido a cenizas.

“Desde la perspectiva del historiador moderno, Nabucodonosor no podría haber escogido un lugar mejor para destruir. Con el saqueo de la ciudad, ocultó entre sus ruinas cerámica griega, chipriota y fenicia junto con cerámica local del sur del Levante mediterráneo. Entre los escombros, quedaron sepultados gran variedad de sellos egipcios, amuletos y bronces. Nos proporcionó una instantánea excepcional de esta época, al conservar para nosotros huesos, semillas, y objetos de metal y piedra que son la evidencia de los productos en proceso de producción e intercambio. Su destrucción hizo mucho más que los logros de cualquier rey de Ashkelon para asegurar que esta ciudad de la Edad del Hierro no sería olvidada.”(12)

Antes de terminar, me gustaría agradecer a Núria Llagüerri y Daniel Escandell sus correcciones y sugerencias; pero, sobre todo, su santa paciencia.

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(1) Como Tom Holland o Antony Beevor, por poneros dos ejemplos de gente a la que os recomiendo mucho leer, porque se disfruta con ellos.

(2) A veces podemos teorizar con el “qué hubiera pasado si…”, es un ejercicio de abstracción y de interrelación de hechos que les gusta a muchos compañeros. Se toman los hechos hasta un determinado punto y se establecen paralelismos con situaciones similares para establecer un modelo teórico alternativo, pero eso no es vender algo como una realidad, es simplemente un entretenimiento intelectual. A mí, personalmente, no me gusta, pero conozco a muchos compañeros a los que les encanta jugar a imaginar qué hubiera pasado si un evento histórico se hubiese desarrollado de forma diferente.

(3) Las bases de la pax fueron la aniquilación de los reinos sirios preexistentes, las deportaciones cruzadas de población, la fundación de provincias asirias gobernadas y/o supervisadas por funcionarios asirios y la expansión de la lengua aramea.

(4) Asomaba por ahí más gente, como, por ejemplo, los escitas; pero vamos a intentar irnos a lo básico.

(5) Lo que asirios denominaban “Eber Nari”, que en acadio significa “más allá del río”, es decir, los territorios al este del Éufrates. Durante el Imperio Persa aún se denominaba así a esta zona, que se convirtió en una satrapía. Los babilonios se refirieron a esta región como “la tierra de Hattu”, que es la denominación que he decidido usar yo para simplificar. Las causas de la ocupación babilonia de Hattu son tanto económicas, como político-militares. Tras liberarse del yugo asirio, Babilonia necesitaba rehabilitarse económicamente y los medos habían bloqueado la posibilidad de expansión hacia el norte. Desde el punto de vista estratégico, la presencia egipcia en la ribera del Éufrates suponía una amenaza para el control babilonio de Mesopotamia.

(6) Oh, sí, la Biblia. Concretamente, el segundo libro de Reyes y Jeremías. Os pongo este ejemplo, precisamente, porque la literatura antigua nos da una imagen bastante nítida de los acontecimientos de este periodo. Añado, ya que me han preguntado, que la versión que uso es la Reina Valera de 1960; aunque he sustituido algunos nombres (Joacim por Joaquim, por ejemplo) para conservar la homogeneidad en cuanto a nomenclatura. Para las Crónicas de Babilonia y la cita final he hecho mis propias traducciones del inglés. La versión de las Crónicas de Babilonia que he usado es la de Grayson de 1975.

(7) Noviembre – diciembre del 604 a.C.

(8) Enero del 603 a.C.

(9) En tiempos bíblicos, el acto de “rasgarse las vestiduras” tenía una fuerte carga simbólica. Se hacía en señal de duelo, indignación, ultraje público… Más ejemplos: Gn 37:29, Job 1:20… Debéis tener en cuenta, además, “que en esa época el Zara no estaba y costaba tres ovejas y dos cabras un fular” (Escandell, 2016).

(10) Provengo de un multicultural background de ésos que decís vosotros, qué pasa.

(11) Si tenéis más curiosidad, podéis consultar: Stager, L., & סטייגר, ל. (1996). אשקלון והארכיאולוגיה של חורבנה בכסלו 604 לפסה”נ / ASHKELON AND THE ARCHAEOLOGY OF DESTRUCTION: KISLEV 604 BCE. Eretz-Israel: Archaeological, Historical and Geographical Studies / ארץ-ישראל: מחקרים בידיעת הארץ ועתיקותיה, כה, 61*-74*. De http://www.jstor.org/stable/23629693

(12) “From the perspective of the modern historian, Nebuchadrezzar could hardly have picked a better place to demolish. By his sack of the city he sealed in its ruins Greek, Cypriot, and Phoenician pottery, together with local pottery of the southern Levant. He trapped in the rubble an assortment of Egyptian sealings, amulets, and bronzes. He provided a chronological snapshot of the era that is without parallel, preserving for us bones, seeds, and items of stone and metal which are evidence of goods in the process of production and exchange. His destruction did far more than the accomplishments of any of Ashkelon’s kings to ensure that this Iron Age city would not be forgotten.” Stager, L. E., Master, D. M., Schloen, J. (eds.), Ashkelon. Vol. 3, The Seventh Century B.C.E. (Final Reports of the Leon Levy Expedition to Ashkelon 3), Eisenbrauns, Winona Lake, Indiana, 2011, p. 740.

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6 pensamientos en “Las ruinas de Ashkelon”

    1. Muchas gracias, Pol. Confieso que me pegué una currada brutal, pero disfruté un montón documentándome y escribiéndolo y creo que han valido muchísimo la pena tanto el proceso como el resultado. Me alegro que te haya gustado, como ya te comentaba en FB, tenía miedo de que fuese demasiado árido. Un abrazo osil.

  1. Es una gran historia, gracias por traérnosla y enhorabuena por el trabajo de documentación realizado.
    Solo un pero: percibo una desconexión entre los primeros 3 párrafos y el resto del texto (en el que cuentas la historia de las ruinas); es como si se vislumbrase una historia con su moraleja y luego cambiases de tema. Y, claro, como lo presentas diciendo que la historia que cuentas es un ejemplo sobre lo avanzado en esos tres primeros párrafos, pues se produce una fisura en la línea narrativa.
    Gracias y un saludo.

    1. Ante todo, muchas gracias por comentar, Luís. No tiene una moraleja. Me preguntaron cómo se hace el trabajo de historiador y las opciones eran lo que ya comento de la “soba historiográfica” (explicar paso a paso a paso la utilización de las fuentes escritas y arqueológicas) o poner un ejemplo práctico. Preferí el ejemplo práctico y escogí éste porque es especialmente gráfico, aunque comprendo lo que quieres decir. Gracias, de nuevo, a ti y un saludo.

      1. Le agradezco sinceramente las molestias de la aclaración. Desde luego el ejemplo por el que opta, la historia de las ruinas, es fantástica, y el trabajo historiográfico que subyace es impecable (en mi modesto parecer, qué duda cabe).
        Enhorabuena y otro saludo.

        1. No es ninguna molestia, Luís. De nuevo, gracias a ti por llegar hasta aquí y, además, tomarte la molestia y el tiempo de comentar. Un saludo.

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