Esa “cosa” llamada Coalición Canaria

Símbolo de Coalición Canaria

  Muchas veces habrán visto ustedes en los periódicos, en la televisión, en debates en el Parlamento, etcétera, a una gente que habla un poco raro, así en tercera persona como yo mismo me refiero a ustedes y que dice representar a un grupo llamado C.C., con un simbolito muy simpático en forma de flecha con los tres colores de la bandera canaria. Pues esos señores pertenecen a un grupo heterogéneo que se hace llamar Coalición Canaria (o “la CoCa” como algunos por este archipiélago la denominan peyorativamente) y aprovechando que el jueves fue día de Canarias, voy a explicar un poco quiénes son y por qué llevan ya casi 20 años en el poder en Canarias.

   Coalición Canaria es una coalición de partidos surgida en 1993 de una serie de grupos políticos de diverso signo. Dentro de ella se perfilan, además de varias agrupaciones pequeñas, el Partido Nacionalista Canario (PNC) sin masa social, pero heredero de la tradición nacionalista canaria de principios del siglo XX, el Centro Canario Independiente que nace del CDS (Centro Democrático y Social) de Suárez y Lorenzo Olarte, un partido marcado por el voto personalista hacia estas dos figuras y, por último, Asamblea Majorera, uno de los partidos hegemónicos de la isla de Fuerteventura, aspecto importante éste porque el modelo canario se basa en que cada isla es una circunscripción electoral propia. Pero realmente los dos partidos principales que conforman Coalición Canaria son dos: Agrupación de Independientes de Canarias e ICAN (Iniciativa Canaria Nacionalista).

   La Agrupación de Independientes de Canarias en realidad era una “quimera política”. Realmente no estaban articulados como partido y su poder estaba basado en la importancia que tenían los personajes que la conformaban, sobre todo en la provincia de Santa Cruz de Tenerife: principalmente Tenerife (donde recibían el nombre de ATI) y La Palma (API). Todos estos “independientes” eran los herederos de la antigua UCD, la coalición de partidos que había surgido tras la caída del régimen franquista y que estaba conformada por reformadores de dentro del propio régimen. La UCD era una coalición bastante ambigua en su doctrina política, poseía tantas diferencias ideológicas como cabezas importantes ocupaban sus cuadros, pero lo que está fuera de toda duda es el carácter españolista de la misma.

   ICAN representaba todo lo contrario, herederos de aquella Unión del Pueblo Canario que se situaba a la izquierda del Partido Comunista durante la Transición y que llegó a poseer la alcaldía de la capital de facto de Canarias: Las Palmas de Gran Canaria (y esto lo dice un tinerfeño sin el mayor ánimo de herir sensibilidades). Es cierto que ICAN había moderado su discurso izquierdista, pero no tanto su discurso nacionalista. Este partido se nutría en gran medida de gente joven que salía o trabajaba en las universidades y que se planteaba que Canarias no era una parte indisoluble de España, sino que sólo el proyecto político en común les ataba a ésta y en algunos casos ni siquiera se planteaba lo anterior.

  Si a priori observamos las piezas de este rompecabezas diríamos que no encajan demasiado, pero planteemos lo siguiente: cuando los cuadros ICAN observan la posibilidad de unirse a AIC tienen la esperanza de formar una especie de “frente nacional” que les permita gobernar Canarias desde una perspectiva nacionalista. Mientras que AIC lo que ve en ICAN es una forma de darse contenido interno y, aparte, aumentar su espectro de votantes.

   La realidad es que tras esa unión lo que se ha venido produciendo es lo segundo. Los cuadros de AIC, principalmente los tinerfeños y palmeros se han hecho con las riendas del partido y lo han modelado a su imagen y semejanza, eso sí, sin dejar de utilizar las armas que le eran heredadas de ICAN y Asamblea Majorera. Desde 1995, para mantenerse en el poder, Coalición Canaria ha pactado con el PP y con el PSC-PSOE indistintamente, siempre manteniendo la presidencia del gobierno, pero no sólo lo ha hecho en las islas, sino también “en Madrid”, donde se han acercado tanto a Aznar como a Zapatero. Pero la pregunta clave es: ¿cómo es posible que se produzca ese proceso?

“Bandera Nacional Canaria”. Creada durante el tardofranquismo por movimientos nacionalistas y que, en la actualidad, Coalición Canaria reconoce como propia.

   Pues es tan fácil como adueñarse de una simbología que, en principio, no les pertenecía y vaciarla de su contenido político. El ejemplo más claro de ello es el uso de la llamada bandera nacional canaria (vamos, la de las siete estrellas verdes), la cual fue reconocida por el partido como propia desde 2005, pero sin asimilar el salto cualitativo ideológico que ello produce. Aunque también hay otros casos de utilización de elementos culturales como el folklore, la vestimenta tradicional o, sobre todo, el habla. El espectro político se ha reducido tanto en Canarias que ellos se han nombrado herederos únicos de esa cosa llamada “canariedad”. Todo ello siempre realizado sin plantear (y ni siquiera amenazar) con ideas de ruptura, ya que saben que sus principales intereses pasan por mantener buenas relaciones con Bruselas, lo cual es imposible rompiendo con Madrid por motivos puramente lógicos de realidad geográfica. Eso hace que su máxima aspiración sea establecer relaciones directas con la Unión Europea para distribuir los fondos a su antojo.

   La realidad es que AIC es un partido de gobierno (muy al estilo de la UCD), que vive por y para el mismo y ello lo han entendido sus cuadros desde la década de los 90 y por eso no han tenido objeciones ideológicas en maniobrar en sus pactos. Pero sobre todo entendieron una realidad canaria importante. Según el CIS, Canarias es la tercera comunidad con mayor componente de identidad nacionalista de todo el territorio español, sólo por detrás de Catalunya y Euskadi y muy por delante de otras como Navarra, Galicia o Andalucía. La eliminación de la multiplicidad de partidos que componían el espectro nacionalista en los 80 les hace poseer un porcentaje de voto cautivo importante.

   Entonces quedan dos preguntas claves sin responder: ¿es Coalición Canaria un partido nacionalista? Su masa social sí que lo es en su mayoría, al igual que sus militantes, pero sus cuadros no lo son en absoluto. En consecuencia a esto ustedes se podrían preguntar “¿pero hay riesgo de que se convierta algún día en un partido nacionalista?”. La realidad es que parece muy difícil. Primero porque dicho viraje sólo podría producirse tras una gran debacle electoral del partido, algo a todas luces improbable debido a su control del voto en algunas islas y a la complejidad del sistema electoral canario que fomenta el tripartidismo (si hay un sistema electoral extraño en España ése es el canario) y que, en el peor de los casos, les llevaría a ser una fuerza importante de la oposición en el caso de que el PP o el PSC decidan gobernar en minoría (muy improbable) o pactar entre ellos (más improbable aún). Dicha situación lo que genera es que la renovación del partido nunca sea plena, es decir, no se produzcan grandes cambios surgidos desde abajo, sino que la sustitución de las grandes cabezas del partido: los Oramas, Melchior, Zerolo, Perestelo, etc. se produzcan en ambiente de sosiego y siempre por principios de cooptación más o menos encubierta.

   Así que cuando desde la Península vean a Ana Oramas debatiendo en el Congreso y los periodistas utilicen esa manida frase de “la portavoz de los nacionalistas canarios” recuerden este pequeño artículo y pongan en duda gran parte del discurso utilizado.

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5 pensamientos en “Esa “cosa” llamada Coalición Canaria”

    1. Técnicamente o, mejor dicho, legalmente Canarias nunca ha sido tratada como una colonia española, lo que no implica que en un momento dado se debatiera que pudiera entrar en un proceso de descolonización (finales de los setenta). Por otra parte, no creo que a ningún territorio le corresponda nada “per se”, otra cosa es la pésima negociación que han hecho los partidos canarios con el gobierno central en un status como el español que está basado en una lucha continua entre fuerzas centrípetas y centrífugas.

    2. Hola, yo soy andaluz. Creo que la primera vez que he escuchado a alguien relacionar a Canarias con una colonia ha sido en tu comentario. Un saludo.

      1. Canarias nunca ha sido tratada como una colonia, por lo menos de forma legal, pero sí que se iniciaron negociaciones para que el Archipiélago entrara en el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas a mediados de la década de los 70, debido a las gestiones de Cubillo y alguno más dentro de la Organización de la Unidad Africana que pusieron al Gobierno Suárez contra las cuerdas. Precisamente por ello, el estado atentó contra Cubillo en Argel e inició una política africana de “dinero por apoyos” que terminó por sacar el tema de los órdenes de la OUA.
        PD: En unos meses publicaré un artículo sobre el tema en una revista canaria, si quieres te lo dejo cuando salga o si prefieres algo más simple, pero a la vez más ameno te recomiendo el documental “Cubillo: Historia de un crimen de estado(s)”.

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