Primer Congreso de Arqueología Subacuática de España: ¿y ahora, qué?

Octopus' Diner. Julio 2009. Autor: Stephan Bisson.  http://cgstef.cgsociety.org/gallery/
Octopus’ Diner. Julio 2009. Autor: Stephan Bisson.
http://cgstef.cgsociety.org/gallery/

El caso del malogrado pecio Las Mercedes ha generado un gran interés en el mundo de la arqueología subacuática por parte de estudiantes y medios de comunicación. A mediados de marzo de 2013 se reunían en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática ARQVA cientos de profesionales, investigadores y estudiantes para celebrar el primer Congreso de Arqueología Subacuática de España.

La afluencia masiva de participantes es sólo un adelanto de lo que vendrá en octubre de 2014, cuando en este mismo museo se celebre el V Congreso Internacional de Arqueología Subacuática (IKUWA 5, en sus siglas alemanas originales). El evento, que suele celebrarse cada tres o cuatro años, es una cita ineludible en las agendas de los profesionales de esta área de todo el mundo, una oportunidad de oro para intercambiar ideas y mantenernos informados de lo que hacen nuestros compañeros en otros lugares del planeta. Celebrarlo en el ARQVA, donde además se exhibirá el material de Las Mercedes, es todo un reconocimiento internacional del mundo académico al esfuerzo realizado por España en su defensa del patrimonio sumergido.

Al contrario que la arqueología terrestre, la arqueología subacuática ha estado mucho tiempo sumida en un debate interno que ha dificultado su establecimiento como una disciplina legítima. El primer problema radica en la dificultad de acceso al material, que puede encontrarse a tanta profundidad que sólo pueden usarse vehículos operados remotamente (ROV). En palabras del propio Paul Bahn: “hacer arqueología subacuática es el equivalente de ponerse de pie en una hamaca”. Esto generó en un principio un gran escepticismo sobre la información arqueológica que podría extraerse de un yacimiento sumergido. A su vez, el material recuperado de este tipo de yacimientos suele estar bien conservado, por lo que resulta muy atractivo para el mundo del coleccionismo de antigüedades.

La mezcla explosiva de estas dos características ha dado pie a la creación de empresas cuyo objetivo es transformar estos artefactos arqueológicos en mercancía, escudándose en la vigente Ley del Mar para justificar sus actuaciones. La Ley del Mar contempla la recuperación de mercancías perdidas en el mar y la puesta en circulación de la mercancía de nuevo. El problema es que dicha ley tiene en mente un cargamento actual, y no un cargamento histórico que vale más como información histórica que como mercancía. Con dos frentes abiertos, la arqueología subacuática ha ido desarrollando una serie de metodologías y teorías de investigación para demostrar que sí se puede hacer arqueología bajo el agua y que los pecios antiguos son material arqueológico que debe disfrutar del mismo nivel de protección que la arqueología terrestre.

Hoy por hoy, la arqueología subacuática ha avanzado mucho mas allá de la arqueología de pecios y ahora ha pasado a englobar una disciplina mucho más amplia: la arqueología marítima. En su sentido más vasto, la arqueología marítima engloba todos los temas referentes a la interacción entre los humanos y el agua (pecios, puertos, comercio marítimo, paisajes sumergidos, transporte acuático y comercio en ríos, lagos, etcétera).

Y es que no todos los barcos están bajo el agua, y no todo lo que hay bajo el agua son pecios. Puertos sedimentados como el de Ostia (Italia) han quedado lejos del mar, mientras que otros como el de Cesarea Marítima (Israel) ahora están bajo el mar. En la región del sudeste asiático, miles de kilómetros de plataforma continental ahora sumergidos fueron hace más de 10.000 años el hábitat de poblaciones prehistóricas. La reconstrucción de ese paisaje sumergido y la incorporación de esta información a teorías de arqueología son ahora cruciales para entender mejor el pasado.

Pero esta interacción entre la arqueología marítima y la arqueología terrestre va más allá. Ahora estamos entendiendo mejor la navegación en el pasado, lo que nos permite comprender el uso de las corrientes y los vientos alisios, y su impacto en el desarrollo de emporios comerciales. Esta visión holística de la disciplina aporta una nueva manera de mirar el paleopaisaje, donde el agua ya no es una barrera, sino una vía de comunicación entre -y de expansión de- culturas.

Aprovechado el momentum histórico de la disciplina, en España se están realizando una serie de iniciativas muy interesantes en diferentes escenarios. En Aquí fue Troya tenemos una sección dedicada a la Arqueología Subacuática, donde Christian Supiot suele comentar noticias y hacer reflexiones. Como ya se ha mencionado, el ARQVA será el anfitrión del IKUWA 5 y hace poco se ha creado la Asociación de Amigos del Museo de Arqueología Subacuática ARQVA (AdARQVA), que además de ofrecer información sobre sus actividades, mantiene un perfil en Facebook muy activo con noticias del mundo marítimo. La lista de correo arqueologiamaritima@yahoogroups.com fundada por Arturo Rey da Silva, sigue sirviendo como punto de encuentro de profesionales para difundir y comentar noticias. En la Universidad de Barcelona se ha creado Arqueothalassa, una plataforma de estudiantes interesados en la arqueología subacuática que acaba de celebrar sus segundas Jornadas de Arqueología Subacuática el pasado 11 de abril.

Por su parte, el ABC ha lanzado Espejo de Navegantes, un blog de arqueología naval donde expertos de la disciplina compartirán con el público sus últimas investigaciones y las noticias más destacadas. Jesús Calero, encargado de poner en marcha el proyecto, lleva meses trabajando para dar forma al blog y ofrecer al público un contenido de calidad en el que da voz no sólo a respetados académicos como el Dr. Xavier Nieto o la Dra. Pilar Luna, sino también a jóvenes investigadores que quieren hacer de la arqueología marítima su profesión. Xavier Nieto, director del ARQVA, ha inaugurado el blog con una reflexión sobre la necesidad de adherirse a los estándares científicos en excavaciones bajo el agua y no dejar el patrimonio sumergido a merced de intereses económicos de empresas extractoras privadas.

Con todas estas actividades, no se puede decir que no haya un interés genuino en la arqueología subacuática en España. Las plataformas para dar salida a ese interés ya están creadas. Lo que hagamos a partir de ahora va a definir el desarrollo de la arqueología marítima en España. Si os interesa el tema, sólo puedo recomendaros a todos a participar en alguna o en todas estas iniciativas de manera activa. Juntos llegamos más lejos.

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2 pensamientos en “Primer Congreso de Arqueología Subacuática de España: ¿y ahora, qué?”

  1. No estoy de acuerdo con utilizar la “arqueologia maritima” como categoria superior a “arqueologia subacuatica”, creo que “maritima” limita la disciplina al relacionarla semanticamente con el mar y no con cualquier otro tipo de masa de agua, desde lagos hasta cloacas.
    Por lo demas, todo bien :P

    1. Me alegra que te guste! :D

      El término de arqueología marítima en su sentido más restringido, como proponía Muckelroy en 1978, ha sido redefinido ya desde los años 80 (por ejemplo, McGrail, “Maritime Archaeology and Ethnography, 1982), cuando pasó de ser solo el estudio de barcos bajo el agua al estudio del uso humano de todo tipo de agua como via de comunicación (p. 12).

      Aun así, esta definición sigue quedándose corta , ya que enfatiza el transporte. Los crannogs de Escocia e Irlanda se encuentran en el agua y no son barcos. Y los sitios arqueológicos que ahora se encuentran bajo el agua debido al cambio del nivel del mar tampoco son barcos ni estan relacionados con la náutica. Creo que la palabra se irá redefiniendo en el futuro.

      Admito que usar “marítimo” puede llevar a errores si no se define el sentido de la palabra desde el principio, pero me parece el menor de los males posibles y esta relativamente aceptado en el mundo anglosajon. Se que algunos colegas francófonos se quejan del sentido ampliado de la palabra, pero a mi me parece el más apropiado porque aún no he leido ningún término que englobe satisfactoriamente todo lo anterior.

      Por lo demás, no creo que la arqueología subacuática sea inferior, sino que forma parte indispensable de la arqueología marítima. Hacer arqueología subacuática es hacer arqueología bajo el agua, por lo que yo la identifico como un corpus metodologico para estudiar yacimientos sumergidos. La información obtenida suele estar directamente relacionada con otro tipo de yacimientos (por ejemplo asentamientos en la costa), y a mi me resulta más sencillo englobar esa conexión dentro de una disciplina más amplia, como es la arqueología marítima (de nuevo, en su sentido más amplio).

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