Sangre menstrual y mujeres venenosas

El cuadro que encabeza esta entrada, titulado Seeing Through Other Eyes, pertenece a la serie Menstrala, una colección de ochenta y ocho pinturas elaborada a lo largo de tres años de trabajo por Vanessa Tiegs. La principal particularidad de esos cuadros es que están pintados con sangre menstrual de la propia artista.

Independientemente de lo que uno opine sobre los límites del arte, lo cierto es que la sangre menstrual es una de las sustancias que más ha fascinado a la imaginación humana desde la Antigüedad. Esto es relativamente fácil de comprender. El hecho de que las mujeres pudieran sangrar todos los meses durante varios días sin que su salud se viera demasiado afectada debió de convencer a los antiguos de que esa sangre poseía virtudes especiales que la diferenciaban de la sangre normal, que ya de por sí era considerada la base de la vida.

Generalmente la sangre menstrual ha sido considerada una sustancia tóxica, incluso venenosa. Se trata de una idea muy antigua y que está presente no sólo en Occidente sino también en el resto del mundo. El enciclopedista romano Plinio el Viejo (ca. 23-79) da testimonio de ello en su Naturalis Historia, donde recoge la creencia, extendida en su época, de que la sangre menstrual era capaz de agriar el mosto, secar plantas, árboles y frutos, enturbiar los espejos o embotar el filo del acero. Otro ejemplo de esta creencia lo encontramos en el Levítico, el libro que recoge la regulación de los ritos, ceremonias y sacrificios de los israelitas. En él se estipula que la mujer debe quedar separada del grupo mientras tiene la regla, porque es impura y toda persona que la toque quedará contaminada. Algunos restos de esas creencias han sobrevivido incluso hasta hoy día. Todos hemos oído (directamente o por referencias) esos consejos de abuela que advierten a las chicas de que mientras tienen la regla no pueden ducharse, ni lavarse la cabeza, ni preparar mahonesa (porque se corta), etc.

Una de las ramificaciones más interesante de esa creencia tuvo lugar en la Edad Media: en algunos textos médicos bajomedievales se pone en relación la sangre menstrual con el mal de ojo, la creencia de que algunas personas pueden dañar a los demás con su mirada. Según dichos tratados, cuando las mujeres llegan a la menopausia no dejan de producir sangre menstrual, sino que simplemente pierden la capacidad de expulsarla. Esa sangre menstrual se acumula en sus vientres y de ella nacen unos vapores venenosos invisibles e inodoros que van ascendiendo por los canales del cuerpo hasta los ojos, por donde finalmente se expulsan. Por eso no debe permitirse que las ancianas miren a los niños pequeños, porque pueden infectarlos con esos vapores venenosos y causarles la muerte.

A pesar de las apariencias, estas explicaciones suponen un avance muy importante para la época, ya que muestran un cierto espíritu científico, una clara vocación de explicar los fenómenos extraños acudiendo a sus causas materiales, y no a la religión, la superstición o la magia. Y si no que se lo pregunten a todas las pobres viejas a las que colgaron el sambenito de brujas sólo por no tener la regla.

 

Para saber más:

J. L. Canet, «La mujer venenosa en la época medieval», Lemir. Revista de Literatura Española Medieval y del Renacimiento 1 (1996-1997). Es una revista electrónica. El artículo está disponible en: http://parnaseo.uv.es/Lemir/Revista/Revista1/Mujer_venenosa.pdf

J. P. Barragán Nieto, «Secretos de las mujeres: Sangre menstrual y mujer venenosa en la Baja Edad Media», en C. Rosa Cubo (ed.), Innovación educativa e Historia de las Relaciones de Género, Valladolid 2010, 91-102. Se puede consultar en: http://es.scribd.com/doc/51712397/Barragan-Nieto-2010-Sangre-menstrual.

Be Sociable, Share!

10 pensamientos en “Sangre menstrual y mujeres venenosas”

  1. Admito que jamás pensé que fuese a leer un artículo como éste en “Aquí fue Troya”. Pero también he de admitir que, superada mi sorpresa inicial, el artículo me ha parecido interesantísimo y se me ha hecho corto.
    Tengo la duda del espíritu científico. Es cierto que sí, que se le busca una explicación científica al mal de ojo vinculándolo a los malos humores corporales, pero no sé si esa explicación sería válida para el caso que citas de la mayonesa.
    Eso sí, la serie de “Menstrala”, con perdón, me parece una guarrada.

  2. Gracias, Fer, me alegro de que te haya interesado. Los caminos de la historia de la medicina son inescrutables y dan mucho juego para la divulgación.

    Por supuesto, lo que digo del espíritu científico se refiere sólo a las explicaciones de los tratados médicos que relacionan el mal de ojo con los humores corporales. El resto no es más que superstición. Gracias por comentarlo, yo pensé que quedaba claro, pero ahora me doy cuenta de que tal como he redactado el cierre del artículo pueden surgir dudas. Lo bueno que tienen los comentarios es que permiten despejarlas.

    Y sí, los cuadros son una guarrada. Bonitos, pero una guarrada.

  3. Muy interesante,me ha gustado mucho.Me vienen recuerdos de mi abuela y mi madre diciendome “No te laves la cabeza cuando estás con la regla que es malisimo”.

  4. Me ha encantado…
    Me parece genial que esta artistaza emplee su menstruaccion para transformarla en arte… y si… me resulta super interesante la historia de menstruaccion y todo lo que se crea a su alrededor.

  5. Dicen las malas lenguas que nunca tomes un café en casa de una chica soltera en La Palma porque puede haberlo aderezado con “el menstruo” y te ata para toda la vida (qué asquito, por Dios…).

    1. Gracias por tus comentarios, Paula. Había oído hablar de ese uso de la sangre menstrual para “atar” a los pretendientes en Sudamérica, pero no sabía que en Canarias también estuviera vivo.

      1. Eso comentaban las compañeras de piso en los ominosos años de universidad en La Laguna, tiempo ha (o tempora…), mientras las de Gran Canaria poníamos cara de susto… aunque aquí también había ritos extraños y cositas varias por el toma y daca de la tricontinentalidad (la principal novela de los años 70-80 en Canarias, o una de ellas, se titula “Las espiritistas de Telde”, basada en un caso real; su autor, Luis león Barreto, ganó el Premio Blasco Ibáñez, 1981 con esta obra traducida ya a varios idiomas http://www.canariassocial.com/culturas/item/12893-las-espiritistas-de-telde-de-luis-le%C3%B3n-barreto-traducida-al-franc%C3%A9s ). Ten en cuenta que Canarias es parte de Hispanoamérica, casi; la emigración a América era tal (finales del XIX, principios del XX) que las mujeres solas hacían de todo para atar a los hombres; también en una isla oriental, Fuerteventura, destacan los relatos de brujería relacionados con cazar al marido infiel o irlo a ver a Venezuela o Cuba para concebir un hijo en una noche loca de belladona… Además en Canarias la Inquisición se relajaba y los conversos y los heterodoxos eran legión. Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>