El voto femenino y las derechas

Iba a escribir un post para el día de la mujer sobre el voto femenino y la figura de Clara Campoamor. Lo pensé antes de ver la repercusión que tuvo la película que emitió RTVE y que, por circunstancias del destino, no pude ver.

Dicho esto, voy a pasar al anecdotario, ese que tanto me gusta, y a las contradicciones de las ideologías. Nos situamos en la II República, es el primer periodo democrático, liberal, occidental, o cómo queráis llamarlo, en la historia de España. Instaurado el nuevo sistema administrativo y de gobierno, se plantean cuestiones de gran calado, que suponían debates a sangre y fuego como la reforma agraria, la reforma educativa, la colaboración de la Iglesia y el Estado,…

Uno de los grandes debates era el papel de la mujer, los derechos de las féminas, representados por dos figuras muy atrayentes para la historia como son Victoria Kent y Clara Campoamor. La primera, situada a la izquierda del hemiciclo, y la segunda, más a la derecha.

El debate se inicia, y hemos de suponer que fue la izquierda, los progresistas, los que abogaban por el avance social de España los que defendían este derecho, alegando para elo el sufragio universal y el igualitarismo de los seres humanos, pues, en este caso, sucedió lo contrario.

El debate que se llevó a cabo en Octubre de 1931, contó con un factor curioso, la izquierda se negaba a conceder el voto a las señoras, y la derecha luchaba por él como si no hubiera mañana ¿porqué? Para la izquierda progresista de la España de los años 30, el voto de la mujer significaba que por cada papeleta introducida en la urna por una mano femenina, era en realidad el párroco el que votaba. La derecha conservadora sería así la beneficiaria de este voto. Así de sencillo, como siempre, la política española , fiel a sus ideologías, arañaban escaños de donde podían, y como siempre, los grandes medios son los que os ayudan a dilucidar el debate.

Para ello, traigo unas muestras, son tres artículos, uno de El Heraldo de Madrid, otro del Diluvio, y otro del Deate, tres periódicos de la época.

Heraldo de Madrid,

Heraldo de Madrid, 2 de Octubre de 1931

En el Diario La Voz, aparecen dos artículos, el 1 y el 2 de Octubre:

El voto hoy en la mujer es absurdo, porque en la inmensa mayoría de los pueblos el elemento femenino, en su mayor parte, está en manos de los curas, que dirigen a la opinión femenina, se introducen en los hogares e imperan en todas partes. La mujer española, especialmente la campesina, no está capacitada para hacer uso del derecho del sufragio de una manera libre y sin consejos de nadie. Con lo que hoy ha acordado el Parlamento, la República ha sufrido un daño enorme y sus resultados se verán muy pronto.

Diario “La Voz, de 1 de Octubre de 1931″

No somos enemigos de la concesión del voto a la mujer; estimamos que debe concedérsele ese derecho de ciudadanía, pero a su tiempo, pasados cinco años, diez, veinte, los que sean necesarios para la total transformación de la sociedad española, cuando nuestras mujeres se hallen redimidas de la vida de esclavitud a que hoy están sometidas, cuando libres de prejuicios, de escrúpulos, de supersticiones, de sugestiones, dejen de ser sumisas penitentes, temerosas de Dios y de sus representantes en la tierra, y vean independizada su conciencia

Diario “La Voz” , 2 de Octubre de 1931″.

Los textos anteriormente citados son de periódicos con una clara tendencia a la izquierda, son diarios progresistas. Ahora,veamos lo que aparece en el El Diluvio, un periódico de derechas, el mismo día 2 de octubre:

Estos 160 diputados que han concedido el voto a las mujeres deben ser unos doctrinarios puritanos, pero son unos torpes republicanos. Nosotros no negamos el voto a la mujer en nombre de su derecho a la libertad sino en nombre de la defensa de la República. Las mujeres pueden ser dentro de la República abogadas, catedráticas, diputadas y hasta ministras, pero electoras, no. Nada más unos cuantos pueblos han concedido el voto a las mujeres y la República española no es cosa que por quijotismo idealista defienda o confíe en el voto femenino que durante unos cuantos años será canalizado por curas, frailes y monjas.

Diario “El Diluvio”, 2 de Ocubre de 1931″.

Como podemos observar, la política española ha estado siempre al servicio de su propia ideología, defendiendo sus principios a muerte, y siendo totalmente consecuentes con sus  preceptos ideológicos.

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4 pensamientos sobre “El voto femenino y las derechas”

  1. Demasiada simplificación para un tema tan complejo como fue el debate sobre el sufragio universal en la segunda república.

    Lo primero que deberías (deberíamos) tener en cuenta para valorar las diferentes posturas es que el voto femenino no se aprobó gracias a las intervenciones de Clara Campoamor, por otra parte memorables, sino por la votación en bloque, a favor, del PSOE (cosas del centralismo).

    No podemos pensar que el PSOE, o el PCE (que tenía una presencia testimonial en la cámara) estuviesen traicionando sus principios al posicionarse en contra del voto femenino, más bien debería sorprendernos el voto a favor del PSOE. La ideología y el programa de los partidos marxistas se basan en criterios de clase, mientras que las reivindicaciones sufragistas eran, principal y mayoritariamente, defendidas por mujeres de la burguesía.

    A modo anecdotico, si no recuerdo mal, en el Partido Radical, por el que fue elegido Clara Campoamor, tan solo 3 diputados votaron a favor de la concesión del sufragio universal.

  2. Pues tiene usted toda la razón Clara. El Diluvio es un periódico federalista, republicano y de izquierdas. Lo que no sabría decir, a más de un año (aunque justito) de escribir estos párrafos, de donde saqué la información.

    Muchas gracias por su comentario. Espero que siga disfrutando de nuestro blog y siga aportando cosas. :)

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