Paleopatología: CSI Atapuerca

La escena nos resulta casi familiar: un hombre vestido con bata blanca inclinado ante un cadáver y, frente a él, un auditorio expectante. El hombre de la bata blanca se incorpora y ofrece su dictamen: la muerte se produjo por una incisión realizada con un objeto punzante a la altura del corazón, o en el cráneo se aprecia un orificio de bala de entrada pero sin salida, o se observan numerosos hematomas en el pecho y la espalda que probablemente hayan causado lesiones internas, etc.

La proliferación de series policíacas como CSI o Castle nos ha habituado a la figura del médico forense. Quien más quien menos ha visto algún capítulo y puede hacerse a una idea –simplificada y esquemática, sí, pero esencialmente cierta— de cómo trabajan estos profesionales.

Cráneo trepanado de la Edad del Bronce, fuente: Wikipedia Commons

Lo que no resulta tan conocido es que esas técnicas forenses se pueden utilizar para estudiar restos humanos con miles o incluso millones de años de antigüedad. Aunque la carne y el resto de tejidos que forman parte de nuestros cuerpos se descomponen rápidamente después de la muerte, los huesos sobreviven mucho tiempo. El conjunto de técnicas y conocimientos que sirven para realizar esa labor se conoce con el nombre de Paleopatología.

La Paleopatología se sirve sobre todo del análisis de los restos óseos, aunque también se sirve de otras fuentes, como las momias (en estudios de épocas relativamente muy recientes) y las enfermedades de los primates superiores.

El estudio de los huesos prehistóricos nos permite conocer los problemas de salud tanto de los grupos como de los individuos. Así, por ejemplo, si nos encontramos con un grupo de esqueletos que presentan una talla baja y los dientes apiñados, podemos concluir que ese grupo tuvo muchos problemas para sobrevivir, ya que ni sus cuerpos en general ni sus mandíbulas en particular pudieron crecer adecuadamente. A nivel individual, hay lesiones y enfermedades que se pueden detectar con el estudio de los huesos. Los golpes y las fracturas dejan huellas, por supuesto, pero también lo hacen enfermedades como la sífilis, que excava pequeños surcos en espiral sobre el hueso de la frente; o la tuberculosis, que provoca que las vértebras se suelden entre sí y nazca una joroba.

Así, la Paleopatología proporciona gran cantidad de datos que ayudan a tener una visión global de las sociedades humanas en los tiempos primitivos.

Para saber más:

LAÍN ENTRALGO, P., Historia de la medicina, múltiples ediciones desde 1977
VALDEZ-GARCÍA, J.E. et alia, Introducción a la historia de la medicina, México 2008

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3 pensamientos en “Paleopatología: CSI Atapuerca”

  1. Excavar en un yacimiento me hizo comprobar que no soy arqueólogo, pero guardo muy buenos recuerdos y enseñanzas de mi experiencia.

    Una de las lecciones más interesantes fue la que nos dio una antropóloga forense. Fácilmente puedes ver si un cráneo se trata de un hombre o una mujer, si ha estado enterrado o ha pasado tiempo al aire libre, la edad aproximada y bueno, por los dientes se pueden saber muchas cosas que ya he olvidado.

    Me encantó esa faceta detectivesca de la historia.

  2. Me he dedicado durante unos diez años a la excavación y estudio de cementerios antiguos, de diferentes épocas. Por supuesto, tuve que estudiar algo de medicina forense y paleopatología. Una de las cosas que menos entiendo de las diferentes versiones de CSI es que trabajen en laboratorios casi a oscuras. Muy “cool”, pero poco práctico. Si hay dos cosas que asocio a un laboratorio forense (en alguno he estado) son el intensísimo olor a formol, que te impregna la nariz y el cerebro, y la luminosidad multiplicada por los azulejos blancos.

    Un manual escrito por un gran especialista, Domènec (o Domingo) Campillo, riguroso, pero accesible y ameno para los novatos en el tema, es el de “Introducción a la paleopatología”, publicado por Bellaterra. Mi edición es de 2001.

    Bienvenido, José Pablo.

  3. Muchas gracias por vuestros comentarios y por vuestra bienvenida. Me alegro de formar parte de este proyecto, que a ver si se mantiene mucho tiempo.

    Gracias una vez más.

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